El escenario de escasez de vacunas hace que las autoridades planteen estrategias para intentar inocular a la mayor cantidad posible de las personas que comprenden los grupos de riesgo, entre ellos los adultos mayores. Los residentes de los geriátricos ya recibieron en su totalidad la primera dosis y aguardan por la segunda. Cómo controla el Gobierno que las inoculaciones lleguen a quienes corresponden.

Las 9 mil personas que comprenden la población de las residencias para adultos mayores en la provincia ya recibieron la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus. 

Para poder establecer quiénes debían serv acunados, desde los establecimientos remitieron un listado al Gobierno con el detalle de los residentes y los trabajadores por cada institución. Una vez que las dosis estuvieron disponibles, se remitió la cantidad según lo requerido.

Según indicó a El Sol, Iris Aguilar, la jefa de Inmunizaciones de la provincia, estos establecimientos tienen un responsable médico, a quién se le entregan las dosis y las planillas. Una vez colocadas las dosis, tienen 72 horas para rendir cuentas sobre la aplicación de las mismas.

En ese sentido, detalló que es el mismo procedimiento que se realiza año a año con la vacunación antigripal.

Hasta el momento, según indicó la funcionaria, no han recibido “ninguna denuncia” sobre posibles irregularidades en la administración de las inoculaciones en estos establecimientos.

Desde la Asociación Mendocina de Establecimientos Gerontológicos (AMEG), Raúl Rogel indicó que tampoco han recibido información vinculada a sospechas sobre la vacunación en estas instituciones.

Y agregó que desde Salud les comunicaron que “van a auditar cada una de las residencias, verificando las planillas y que el paciente esté dentro del lugar. Eso me parece muy importante para que se vea cómo trabajó cada institución”.

Desde la cartera comandada por Ana María Nadal resaltaron que los listados son devueltos con la firma y los datos de las personas vacunadas y que se realiza un cruce de datos con la información enviada en un primer momento.

En el caso de que una persona incluida en la lista renunciara, por ejemplo, el responsable del geriátrico debía alertar sobre la situación al Vacunatorio Central, agregar al nuevo empleado a la lista y borrar al anterior.

Días atrás malvivientes ingresaron a una residencia para adultos mayores en Godoy Cruz, y escaparon con una ampolla que contenía tres dosis de la vacuna contra el coronavirus y otros medicamentos.

Al respecto, desde Salud detallaron que dicha ampolla estaba destinada a tres trabajadores de la institución que estaban contemplados en el listado y que no se habían vacunado porque estaban con parte de enfermo. “El vacunatorio estaba avisado de que esa ampolla estaba guardada”, indicaron.

Los efectos secundarios

Rogé destacó las instituciones realizaron además una planilla donde destacan la edad de los residentes y las comorbilidades que presentan. La intención de la misma era documentar si tras recibida la vacuna presentaban algún efecto adverso.

“Por suerte, presentaron cero efectos secundarios. Estamos muy contentos porque esperábamos alguna febrícula o algún efecto secundario y desde la asociación no hemos tenido registro de ninguno”, resaltó el referente de AMEG.