Mientras se van formalizando los ganadores en el Rectorado y las distintas unidades académicas, todavía hay definiciones pendientes en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde la conducción de ese centro de estudios dependerá de lo que resuelva la Junta Electoral General de la UNCuyo en las próximas horas. Hay mucha polémica, acusaciones cruzadas, una denuncia judicial y todo gira en torno a 6 votos que pueden cambiar la elección.
Esta pelea de semifondo fue una de las que más cuestionamientos trajo desde que se celebraron los comicios el 9 de junio. Acá compulsan María Eugenia Martín y Mariana Castiglia, del Frente Plural, contra Eva Rodríguez y Mariana Quiroga, de Encuentro por la Universidad Pública. El resultado definitivo, conocido la semana pasada, dio ganadora a la primera fórmula, la oficialista, por muy poca diferencia, dando vuelta el resultado provisorio de días atrás cuando la oposición celebraba.
Sin embargo, la definición de esta elección está en los escritorios, es decir, en las manos de la Junta Eelctoral General que domina el radicalismo y que viene de ser avalada por la última asamblea del Consejo Superior, cuando se resolvió qué hacer con los votos en blanco en la elección para el Rectorado. El presidente de este órgano de control es un ex funcionario radical, Hugo Duch, ex titular la Dirección General de Escuelas.
La Junta viene resolviendo las objeciones planteadas en las distintas facultades y se prevé que emita dictamen entre este miércoles o jueves.
El centro de la discusión entre las listas gira alrededor de 6 votos que fueron recurridos ante los planteos efectuados en la Junta Electoral de la facultad. Superada esa instancia, que permitió a priori la victoria de Martín-Castiglia por apenas un voto, la oposición llevó sus cuestionamientos a la Junta General. Tres de estos corresponden al claustro de Graduados y los otros al de Estudiantes.
¿Qué tienen que resolver? Si convalidan o rechazan los sobres que contenían “objetos extraños”. Al momento de abrirlos en el recuento, se encontraron con que tenían una boleta distinta a lo que indicaba el sobre. Acá hay que explicar que la elección estaba dividida en dos distritos: U -por Universidad- para elegir rector y vicerrector y F -por Facultad- para decano y vicedecano. Cada sobre tenía a su vez una urna distinta, también referenciada de la misma manera -U y F, respectivamente-.
¿Qué espera la oposición respecto de la Junta Electoral? Que declare nulos estos votos ya que, dentro del sobre oficial, contenían elementos que no corresponden a los propios de la elección convocada por la Resolución 274/2022 del CS. Según indicó una de las fuentes consultadas en Encuentro por una Universidad Pública, “tienen que aplicar los mismos criterios que vienen teniendo para otras facultades. Si se convalida la nulidad de esos votos, entonces se vuelve al escenario del día de las elecciones”. Es decir, esto ratificaría que el binomio Rodríguez-Quiroga se quedarían con el decanato.
¿Qué replica a su vez el oficialismo? Que esos votos son válidos ya que, argumentaron, “en los tres casos, no se trata de un ‘objeto extraño’ lo que contienen, ya que hablamos de una boleta que corresponde a una elección que se celebró en paralelo en el mismo edificio y que no se superpone en ninguna categoría“. Por el contrario, consideran que se trata de “un elemento propio del mismo proceso electoral” que estaba a disposición de los electores y que está en consonancia con el artículo 101 del Código Nacional Electoral. De ratificarse la validez, entonces la dupla Martín-Castiglia quedará al frente de Ciencias Políticas.
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La discusión también tiene que ver con lo que firmó y convalidó la Junta Electoral de la facultad aquel intenso jueves 9 de junio en el recuento provisorio. La oposición señala que estos votos “viciados de nulidad” fueron avalados en su momento por el órgano de control de los comicios. Y, por su parte, en el oficialismo aseguran que son válidos “como resolvió la Junta Particular al momento de la revisión del escrutinio provisorio” y que siguen el criterio rector para estos casos establecido por la Cámara Nacional Electoral.
En tanto, hay cuestiones que suman más ruido, como la imagen que publicó este martes el perfil de la UNCuyo dando por ganadoras a Martín-Castiglia como parte de las nuevas autoridades electas, pero que tuvo que eliminar a los pocos minutos puesto que todavía no hay fallo definitivo.

La denuncia penal
Otra de las polémicas en aquella elección fue el voto de los presos, es decir, las personas privadas de su libertad que decidieron estudiar una carrera en las unidades penales de la provincia. El sufragio de este sector también fue objetado porque la oposición denunció que estuvieron plagados de irregularidades. Entre otras, que una candidata del oficialismo fue en persona a buscar esos votos a las cárceles, que no fue acompañada ni se notificó a ningún fiscal de las listas y que no hay seguridad de que haya violado el secreto del sufragio.
En la misma discusión, el oficialismo reconoció aquellas irregularidades en el recuento definitivo y acordó con la oposición que esos 15 votos del Programa de Educación Universitaria en Contexto de Encierro -Peuce- no se iban a computar en el acta.
Con todo, se presentó una denuncia penal para que la Justicia Federal averigüe si hubo delito. Con todo, es probable que la presentación se desestime, puesto que los votos no fueron contabilizados, pero agrega más presión y denota el clima electoral en la facultad.
