Luego de que un reto viral haya afectado durante abril a varias escuelas de Mendoza, donde hubo amenazas de tiroteo que movilizaron al aparato del Estado, este lunes en Mendoza se produjo una situación similar en el colegio San Gabriel de Ciudad. La misma fue contenida por las autoridades, aplicando el protocolo que fue dispuesto por la DGE para estos casos.
Concretamente, se produjo la misma modalidad de amenaza que se hizo viral hace seis meses. Una persona escribió en una pared de la institución un mensaje haciendo referencia a un posible futuro tiroteo.
Las autoridades de la institución no suspendieron las clases para esa jornada, pero sí activaron el protocolo que la DGE planificó para estas situaciones, desde que se produjo la ola de amenazas en abril. A su vez, se radicó una denuncia en la Justicia para esclarecer el hecho.
Qué dice el protocolo
A finales de abril de este año, tras esa ola de amenazas, se publicaron dos guías para intervenir en esos hechos. Este protocolo funciona como un marco de actuación para que la institución pueda evaluar la situación, adoptar las medidas necesarias para proteger a la comunidad educativa y dar intervención a las autoridades correspondientes.
La respuesta debe priorizar la seguridad de los alumnos y del personal, mientras se aguarda la llegada de las fuerzas de seguridad. Además, la normativa prevé capacitaciones, simulacros y jornadas de sensibilización para que las comunidades educativas conozcan los procedimientos y puedan aplicarlos ante una emergencia.
En este caso, la escuela dio aviso a las autoridades correspondientes. De acuerdo con las pautas establecidas por la DGE, ante este tipo de mensajes no necesariamente se dispone la suspensión de las clases. El protocolo apunta a preservar la actividad escolar bajo condiciones de mayor control. En este caso, la institución mantuvo las clases con normalidad, aunque bajo las medidas preventivas contempladas para una situación de estas características.
La decisión permitió sostener la actividad educativa mientras intervenían las autoridades de seguridad y se evaluaba el riesgo real detrás de la amenaza. La actuación de la escuela se encuadró en el criterio establecido por la DGE: no generar una situación de alarma mayor ni interrumpir automáticamente las clases ante una amenaza, sino adoptar medidas de resguardo y dar intervención a las autoridades competentes.
En este caso, de avanzar con el esclarecimiento de los responsables, la situación puede derivar en una condena de índole penal. Ya sea para los chicos (los mayores de 14 años ahora son imputables tras la aprobación del régimen penal juvenil) como para sus padres ya en el ámbito contravencional.
El recuerdo de las amenazas en los baños de las escuelas
En abril pasado, la Dirección General de Escuelas confirmó que hubo seis situaciones de amenazas con tiroteos en diferentes escuelas de Mendoza.
El primer hecho se registró en el baño de la 4-143 “El Algarrobal”, en Las Heras y la imagen de la amenaza se viralizó. Los otros establecimientos tanto públicos como privados están ubicados en Lavalle, Maipú, Junín, San Rafael y el Gran Mendoza.
Tras una investigación en conjunto entre el Ministerio de Seguridad y la DGE, se determinó que los hechos estaban vinculados a un fenómeno más amplio, un reto viral que tuvo raíz en una publicación de TikTok. Ya se imputaron a las personas vinculadas al mismo, para determinar las responsabilidades penales. Hubo situaciones similares detectadas en otras provincias del país.
