Damaris Seyla Álvarez tiene 13 años, es oriunda del distrito de Colonia Las Rosas de Tunuyán y hace cuatro años que no puede escuchar porque su implante coclear se le dañó. De acuerdo con su familia, la parte que necesita reparar cuesta más de 39.000 dólares y su prestador de servicio social no le soluciona el problema. Por ello, su madre inició una campaña para reunir el dinero. Hasta el momento llevan juntado poco más de 80.000 pesos.
La niña fue diagnosticada a los 4 meses de nacida con hipoacusia sensorial bilateral profunda. Tiene una pensión por discapacidad y no cuenta con obra social, pero tiene la cobertura del Programa Nacional Incluir Salud desde donde no le han dado ninguna solución.
La historia de Damaris
Damaris nació el 20 de septiembre del 2009 y es la segunda de cuatro hermanos. A los cuatro meses tuvo meningitis, enfermedad que le provocó la perdida total de su audición.
A los dos años le colocaron un implante coclear para poder escuchar. Este dispositivo electrónico no recupera “la audición normal”, pero ayuda a una persona sorda a poseer una representación útil de los sonidos del ambiente y a comprender el habla.

Este implante consta de una parte externa que se coloca detrás de la oreja y que se conecta a una parte interna que va debajo de la piel y es lo que transmite las vibraciones de sonido del exterior directamente al nervio auditivo.
Cuando la chica tenía 9 años, el procesador del habla, que es una de las partes que componen la parte externa del implante y la que se encarga de organizar los sonidos del exterior, dejó de funcionar, dejando a Damaris sin poder escuchar.
Desde entonces, la familia ha realizado todos los trámites necesarios para poder conseguir un nuevo procesador a través de Incluir Salud. Sin embargo, desde el programa no le han dado solución o alguna otra alternativa para que la joven vuelva a escuchar.

“Me ponen miles de peros, me dicen que falta documentación, que falta un formulario, o que algo está mal hecho. Nos tienen hace años así. Y mientras tanto, mi hija no puede hacer una vida normal”, explicó la madre de Damaris.
El Sol se comunicó con los responsables locales de Incluir Salud, quienes aseguraron que desde la sede central en Buenos Aires no autorizan la prótesis porque no tienen el informe del servicio técnico que corrobore el daño en el procesador del habla, algo que la familia aseguró que presentó en varias oportunidades.
¿Cómo colaborar?
Cansados de la burocracia, la familia se puso en acción y comenzó con una campaña para poder conseguir el dinero necesario. “Tomamos esta decisión porque queremos que nuestra hija pueda hacer una vida normal. Nuestros vecinos y conocidos nos alentaron a ir para adelante y empezamos con la colecta”, explicó Yésica.
A través de su cuenta de Mercado Pago, los conocidos de la familia han ido colaborando, y en estos momentos están organizando rifas para avanzar en el objetivo. “En estos días vamos a lanzar una rifa con una amiga de la familia. También desde el Taller Solidario Siempre Sonriendo del barrio La Favorita se realizó un sorteo para colaborar con Damaris”, explicó Yésica.
Quienes deseen colaborar pueden contactarse al 2622639347 o hacerlo directamente donando a la cuenta de la mamá de la niña con los siguientes datos:
CBU: 0000003100017036329964
Alias: crin.ejes.casa.mp
