A medida que han ido bajando los casos, las medidas de cuidado contra el coronavirus en boliches que se han vuelto bares a la fuerza se han ido relajando poco a poco.

Así es como en un conocido sitio del este de Godoy Cruz ya es normal que se active el baile, situación que por el momento sigue prohibida por las autoridades sanitarias. Como hay dj y música, la gente ya no se contiene y directamente baila sin mayor distanciamiento.

En cuestión de minutos, el boliche que funciona desde hace más de un año y medio vuelve. El único cuidado es la advertencia que se emite por las pantallas del boliche en cuestión. “Si hay celu, no hay fiesta”, piden desde la organización. Esto, para evitar las filmaciones y fotos que evidencien que en ese lugar se esté desarrollando una fiesta clandestina. Es que más de una vez este tipo de festejos, que todavía no están permitidos, se difunden por las redes sociales y luego los inspectores municipales caen a controlar o a sancionar.

La misma situación ocurre en bares de Capital. En la avenida Godoy Cruz, la municipalidad clausuró un local hace un mes y medio atrás por esta misma situación: se había demostrado que el comercio explotaba en su aforo y que además había personas bailando. O en otros casos como bodegas, donde el almuerzo y el sunset pronto se convierte en una fiesta y los guardias, sin más remedio, piden guardar los teléfonos móviles para que no halla pruebas. 

Las últimas medidas que flexibilizaron las restricciones en la provincia permitieron que se incrementara la capacidad de aforo en bares y restaurantes en espacios cerrados hasta un 70%, mientras que al aire libre se permiten hasta un máximo de 250 personas, respetando el distanciamiento y el uso del barbijo, entre otros cuidados.

Sin embargo, todavía no hay ninguna autorización respecto al baile.