El escandaloso subsidio otorgado y luego cancelado a la Fundación Acción Social, presidida por el pastor y exlegislador provincial Héctor Bonarrico, volvió a calentar la sesión en el Senado.

El Frente de Todos no está dispuesto a dejar que el tema que más incomoda al oficialismo se enfríe. Por ese motivo, este martes tomó la decisión de retirarse del recinto cuando Cambia Mendoza se negó a cambiar el orden de los temas a tratar en la sesión para que se debatiera, en primer lugar, su pedido de interpelación al ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, para que de explicaciones sobre el Bonarricogate.

Ante la decisión de CM, el jefe de bloque peronista, Lucas Ilardo, anunció que no seguirían participando de la sesión.

“Es importante que la sociedad mendocina tome conocimiento de que se está protegiendo a un funcionario involucrado en hechos de corrupción. Si el gobernador de Mendoza tiene la intención de defender a su amigo Ibañez claramente no está priorizando la institucionalidad en la provincia, y esto es inaceptable“, lanzó el senador kirchnerista.

El jefe del bloque radical, Martín Kerchner, expresó: “No vamos acompañar alteraciones del orden del día”, y argumentó que el tema está siendo investigado en la Justicia y que ya fue tratado en ambas cámaras, haciendo alusión a los pedidos de informes aprobados al respecto. “En Mendoza se respetan las instituciones”, dijo respondiendo a la oposición.

El oficialismo ya había anticipado que no iba a hacer lugar al pedido del PJ para que Ibañez se presente en la Legislatura. “Tal como sucedió con la convocatoria en la Cámara de Diputados, el Gobierno decide proteger y ocultar al funcionario“, denunció Ilardo, quien habló de “ruptura institucional”.

Desde el PJ además reclamaron porque la transmisión oficial del canal de la Legislatura se interrumpió cuando se denunciaban esos presuntos hechos de corrupción que investiga la Justicia. “Quienes declaman democracia e institucionalidad censuran abiertamente las voces de la oposición en el recinto”, denunciaron.

La sesión de este martes fue presidida por el vicegobernador Mario Abed, quien aparece firmando el decreto de otorgamiento del subsidio a Bonarrico, a diferencia de lo ocurrido la semana pasada, que no estuvo presente y la senadora Natacha Eisenchlas ocupó su lugar.

El escándalo

  • El gobierno provincial firmó un convenio con la Fundación Acción Social, presidida por Héctor Bonarrico, pastor evangélico y exsenador aliado al oficialismo. El subsidio alcanzaba, como mínimo, los $18 millones.
  • El Ejecutivo se comprometía a entregar “la suma de $9 millones distribuidos en 4 pagos trimestrales de $2.250.000, comenzando el primer desembolso a partir de la fecha de aprobación del presente decreto”.
  • El convenio tenía vigencia por el término de 24 meses. La cifra del segundo año no podía ser “bajo ningún aspecto ser inferior al asignado en el primer año”. Además, el convenio podía “ser renovado tácitamente por igual término si las partes así lo quisieran”.
  • El exlegislador confesó que ese convenio formaba parte del acuerdo electoral entre Cambia Mendoza y su partido, MásFe, para bajar sus pretensiones para renovar su banca el año pasado.
  • Desde Casa de Gobierno inmediatamente salieron a desmentir a Bonarrico, que luego negó haber dicho lo que efectivamente dijo en una entrevista radial.
  • Finalmente, el Ejecutivo derogó el polémico acuerdo que desató un terremoto político en la provincia.
  • El PJ denunció el hecho en la Justicia para que se investigue la posible comisión de varios delitos: negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, enriquecimiento ilícito, malversación de caudales públicos y cohecho y tráfico de influencias.
  • El Gobierno también realizó una presentación judicial, contra Bonarrico, por darle un destino distinto al previsto a los fondos otorgados en el subsidio.