Florencia Villarreal tenía 11 años cuando vio a Yésica Marcos en el polideportivo Torito Rodríguez, de San Martín. Quedó impactada con su imagen. El Bombón Asesino venía de conquistar un doble campeonato mundial supergallo de la AMB y de OMB. En ese momento, la pequeña, que iba a practicar básquet, se puso los guantes para no volver a quitárselos.

Once años después, a sus 22 años, Florencia muestra orgullosa su título de maestra de Nivel Inicial, mientras busca impulsar entre Junín y San Martín su carrera como boxeadora profesional, la misma edad en la que Marcos inició su ascenso.

Son pocos los deportistas que han logrado congeniar los estudios superiores con su vida dentro del ring. Entre ellos, se destaca la mendocina Carla Romina Weiss, llamada “La filósofa”, peso mosca, al igual que la joven, que en la cima se recibió en la Facultad de Filosofía y Letras.

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“A la mañana salgo a correr por mi departamento, Junín; luego, a, las 20, voy a entrenar al gimnasio Nicolino Loche, detrás del CIC de Palmira, porque allí hay buenos entrenadores: Héctor y su hijo, Diego ‘El Carnicero’ Ponce. A la noche atiendo un carro gastronómico familiar junto a mi novio, Luciano Cruz, que es boxeador amateur”, contó Villarreal.

Con 49 kilos, el próximo 11 de junio tendrá su tercera pelea como profesional frente a Marcela Cabañola, en un festival organizado por la Universal Boxing Association en el Torito Rodríguez.

La niña hiperactiva

Subir a un cuadrilátero no estaba en sus planes, pero “era una nena hiperactiva y la gimnasia de este deporte es muy completa. Al año de arrancar, el profesor que tenía en ese entonces me ofreció pelear”, recordó.

La pequeña Florencia jugaba al básquet en Junín y tras tener problemas con una entrenadora, buscó suerte el San Martín. Allí rápidamente cambió la pelota por punching ball tras quedar maravillada con Yésica Marcos.

Con tan solo 12 años comenzó a enfrentarse con chicas más grandes que ella, pero que daban con su peso. Más tarde, con 40 peleas cosechadas y tras enfrentarse a las mismas mujeres, decidió hacerse profesional en 2021. Cuenta con un empate y un triunfo.

“Mi papá es el que siempre me acompaña, le gusta que haga esto. Mi mamá al principio desconfiaba, nos decía que tuviéramos cuidado, pero ahora que estoy más grande va a verme en las peleas. Me apoyan porque es lo que elijo y me hace bien”, afirmó.

La docencia y el boxeo

La joven reconoció que nunca se sintió cuestionada por ser mujer y subirse al ring. “Fuera del boxeo tengo otra vida, como dice la gente, los boxeadores tenemos la mano prohibida… Esto es un deporte, un trabajo y lo tomo como una herramienta, no para pelearme en la calle”, aclaró.

El año pasado se recibió de Profesora de Nivel Inicial tras luchar contra la última materia.  “Sentía frustración porque no lograba sacarla… los estudiantes sabrán entender cómo esa situación termina perjudicando todo lo que hacés en tu vida. En abril del año pasado hice mi primera pelea y luego me dediqué a poder aprobar esa materia. Eso hizo que no tuviera continuidad, sumado a que me agarró coronavirus por tercera vez”, contó.

Por estos días, está tramitando en la Dirección General de Escuelas el Bono de Puntaje para, finalmente, poder estar frente al aula. 

Me gusta la educación, enseñar… Cuando empecé el profesorado dudaba si era lo que realmente quería, pero me dijeron que cuando realizara las prácticas docentes, al interactuar con niños, me daría cuenta si era lo que estaba buscando”, dijo.

Y agregó: “Te encontrás con diferentes realidades. Soy supersensible, soy boxeadora, pero los niños me generan muchas cosas, me dejan pensando y al otro día quiero volver para darles eso que anhelaban. Espero poder ejercer muy pronto”.

Para la joven, su tenacidad y el buen estado físico le servirán para hacer sus clases más lúdicas. 

Sus referentes

Luego de que El Sol revelara el difícil presente de Marcos, quien además sufrió un problema de salud en abril, Villarreal sostuvo que para ella, El Bombón Asesino “siempre va a ser la campeona que fue. Se merece el respeto que se ha ganado”.

“No sé si tomó malas decisiones o se encontró con gente que no la supo guiar bien. Ayuda tuvo, el municipio estuvo Quizás se le fue de las manos. Estar arriba no debe ser fácil, la gente, la plata… Pero la veo como la campeona que es y sería bueno que vuelva al boxeo. Para mí fue un referente, en su momento. Nos dio muchas alegrías”, dijo.

La boxeadora bonaerense, Yésica “La Tuti” Bopp, quie además es psicóloga social, es una de las referentes actuales de Florencia.

“No tengo favoritos hombres, pero me gusta Canelo Álvarez”, sumó.

“Me gustaría un sueño ser campeona mundial, llegar a ese punto. Creo que vamos encaminados bien, con disciplina y esfuerzo. Esto es un paso a paso”, concluyó boxeadora.

Por Adriana Lui