El Paso Internacional Cristo Redentor cumple este viernes 24 días consecutivos cerrado, una situación inédita para la temporada invernal que mantiene interrumpido el tránsito entre Argentina y Chile y golpea de lleno a las localidades de alta montaña.

Mientras miles de camiones continúan esperando una oportunidad para cruzar la cordillera, en Uspallata, Punta de Vacas, Penitentes, Puente del Inca y Las Cuevas el paisaje está dominado por la nieve y la escasa circulación de vehículos. La actividad comercial y turística sigue resentida, ya que el cierre del corredor redujo considerablemente el movimiento habitual de viajeros.

En los últimos días, Vialidad Nacional y los equipos que trabajan sobre la Ruta 7 avanzaron con las tareas de despeje, pero las condiciones meteorológicas volvieron a jugar en contra. La acumulación de nieve, el viento blanco y las temperaturas extremas impiden garantizar una circulación segura, especialmente en el sector del túnel internacional.

El pronóstico mantiene la incertidumbre

Los pronósticos indican que durante este viernes persistirán las nevadas en alta cordillera, con cielo mayormente cubierto, temperaturas bajo cero durante gran parte de la jornada y condiciones inestables tanto del lado argentino como chileno. Este escenario dificulta las tareas de limpieza sobre la Ruta Nacional 7 y obliga a mantener un monitoreo permanente de la situación.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla debido a las nevadas que se registrarán en el centro y sur de la cordillera de los Andes.

Por ahora, las autoridades argentinas y chilenas no manejan una fecha para rehabilitar el corredor bioceánico. La decisión dependerá de que se consolide una ventana de buen tiempo que permita retirar la nieve acumulada y garantizar condiciones seguras para todo tipo de vehículos.