Foto: El Sol.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 17 de septiembre como el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, para recordar esta importante dimensión de la Calidad asistencial. Puntualmente, este año la OMS propone el lema Diagnósticos correctos, pacientes seguros.

La seguridad del paciente es una dimensión de la calidad asistencial, una disciplina que se centra en prevenir errores a través de sistemas y procesos  de salud más seguros. 

En el contexto asistencial más amplio, consiste en un conjunto de actividades organizadas que permiten establecer procesos, sistemas de valores, procedimientos, comportamientos, tecnologías y entornos de atención sanitaria con los que reducir los riesgos de forma constante y sostenible, prevenir la aparición de daños evitables, reducir la probabilidad de causarlos y mitigar sus efectos cuando se producen.

Desde una perspectiva de calidad y seguridad, la transparencia es el cimiento que permite aprender de los errores y crear un ambiente que apoye tanto a los pacientes como a los trabajadores de la salud. Si no se conocen los problemas, no pueden diseñarse las soluciones. La seguridad del paciente busca prevenir los errores en la atención a través de sistemas y procesos sólidos. Se han reportado errores en todo el mundo pero en un 50% son prevenibles. 

Experiencia local

Mendoza viene trabajando desde 2020 en la mejora de procesos asistenciales que busquen evitar estos errores. 

A través de la Dirección de Epidemiología, Calidad y Control de Gestión y del Departamento de Calidad y Seguridad, se trabaja en una colaborativa de mejora de la calidad denominada Colaborativa Mendoza en Atención Segura (Colmenas).

Así, se reunió a equipos de salud de 11 hospitales públicos y de seguridad social de la provincia para llevar adelante sesiones de aprendizaje y entrenamiento. En ellas, las organizaciones que participan aprenden unas de otras, comparten experiencias y generan una mejora acelerada de sus procesos. Más de 100 personas del equipo de salud de Mendoza conforman Equipos de Mejora y lideran sus propios proyectos. 

Asimismo, estas intervenciones se han respaldado con resoluciones ministeriales pioneras en Argentina, que les dan un marco referencial para la mejora de calidad a los equipos y que guardan estrecha relación y coherencia con el Plan nacional de Calidad en Salud de la Nación. La transformación digital impulsada a través de herramientas, como la Historia Clínica de Salud Integrada, permitirá aportar datos de valor en relación con los procesos asistenciales, sus desvíos y eventos adversos que pudiesen ocurrir, así como los costos de la no calidad.

Invertir en prevenir estos daños puede generar grandes ahorros económicos y, lo que es más importante, mejorar la evolución de los pacientes. Por ejemplo, los beneficios de la inversión se han observado cuando se hace partícipes a los pacientes de la atención que reciben: se ha observado que, si esta medida se aplica correctamente, la frecuencia de los daños se reduce 15%. 

Es muy importante que toda la sociedad se involucre y que los pacientes conozcan sus derechos, participen en la toma de decisiones sobre su tratamiento y se comuniquen abiertamente con los profesionales de la salud. Los pacientes son nuestros aliados y su participación es fundamental para garantizar la seguridad