En medio de un verano atípico en alta montaña, la Subsecretaría de Ambiente mantendrá este miércoles una reunión con investigadores del Conicet y prestadores de servicios en el Aconcagua para determinar el futuro turístico del coloso de América por el probable riesgo de aludes.

Un equipo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) subió a finales de la semana pasada a Plaza Argentina, a 4.100 metros de altura, para analizar a través de sensores y el uso de drones las lagunas que se formaron por deshielo y que podrían colapsar generando avalanchas.

Este lunes, los científicos elevaron al área comandada por Sebastián Melchor el dictamen técnico en función de su trabajo de campo.

En medio del cambio climático y la exacerbación de las olas de calor, el Aconcagua presenta esta temporada temperaturas máximas diarias que superan los promedios históricos, sumado a un aumento de los deshielos tras el paso de El Niño, que provocó mayores nevadas en invierno.

La situación provocó que, en forma preventiva, se cerrara la ruta de aproximación al Valle de Vacas, en el tramo de la Quebrada del Relincho, entre los campamentos Casa de Piedra y Plaza Argentina, tanto para el tránsito de personas como de mulas. 

Se trata del camino menos transitado, que lleva menos del 20% del tránsito, según indicaron desde el Gobierno.

Laguna formada en Plaza Argentina
Laguna formada en Plaza Argentina

El equipo de profesionales del IANIGLA que subió al Aconcagua está integrado por Pierre Pitte, Mariana Correas Gonzalez, Pilar Jeanneret y Andrés Lo Vecchio, quienes están trabajando interdisciplinariamente geomorfólogas, meteorólogos, glaciólogos, hidrólogos, geógrafos.

Fueron convocados por la Subsecretaría de Ambiente, alarmados por la generación de lagunas de deshielos que podrían dar lugar a crecidas repentinas durante las temperaturas extremas la semana pasada y continúan esta.

Mariana Correas, doctora en Ciencias Geológicas, había detallado en una nota a El Sol que esta situación “está pasando después de diez años de sequías que se venían registrando”. Aunque aclaró que no es un evento que no haya sucedido en el pasado, puso en relieve que es la primera vez que se toma conocimiento de la formación de lagunas como estas de forma tan rápida.