Comenzó a pensarse en esta posibilidad en la década del 60 pero, en 1994, se licitó por primera vez, y la obra cayó por falta de oferentes y, además, porque se priorizó Potrerillos. Esta vez el escenario es diferente, dado que la escasez de energía que acusa el país y que genera alta rentabilidad para ese sector obligó al Gobierno a empujar la licitación de la megaobra de generación eléctrica que aportará 25 por ciento más de energía al sistema interconectado nacional.

    Así, en un mes, aproximadamente, se llamará a preadjudicación de oferentes para la construcción de las presas de Los Blancos I y II, pero también de Los Tordillos. La idea es que en el 2009, una vez que se adjudique la obra, que demandará una inversión de 607 millones de dólares, comiencen los trabajos en San Carlos y Tunuyán, a la vera del río. No obstante, el gigantesco emprendimiento estará listo recién en cuatro años.

    La capacidad de generación de las tres presas es tres veces mayor que la de Potrerillos, unos 1.280 gwatios por año, y aporta la misma cantidad de energía que los Nihüiles I, II, III y IV. El proyecto que está en mente del Ejecutivo se presentó ayer en San Carlos y, para el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, están dadas las condiciones políticas para comenzar los trabajos.

    Es que no sólo generará energía hidroeléctrica para el Valle de Uco, donde un centenar de empresas demanda mejores servicios para sostener su crecimiento, sino que, además, aportará al sistema nacional, que ya mostró sus primeras restricciones a las industrias durante el invierno. Asimismo, Los Blancos servirá para regular el riego y aportará al aprovechamiento turístico del entorno.

    En principio se señaló que la Nación financiaría la obra a través de un aporte de 300 millones de pesos, pero la realización cuesta más del triple.Ante esto, el director de Hidráulica, Osvaldo Baldasso, explicó que el Gobierno prepara una licitación internacional para concesionar el servicio y que 100 por ciento de la inversión resulte de capitales privados. Según el funcionario, a cambio, la provincia se asegurará el ingreso de regalías y un porcentaje de la producción para abastecer el consumo local.

    El paso para reactivar el proyecto surgió en el momento en que el Gobierno nacional pidió a Mendoza una prioridad hidroeléctrica, a principios de este año. Y fue elegido dentro de iniciativas como la de Las Tunas o El Baqueano. Hay que hacer tres estudios: uno geológico, que ya está en la Dirección de Minería pero debe ser revisado; otro de sedimento, y el tercero de factibilidad técnica y financiera, según explicó el ministro Francisco Pérez.