Luego de asegurar que Mendoza no aplicará la ley de alcohol cero al volante, cuyo trámite en el Congreso todavía tiene pendiente un capítulo decisivo en el Senado, el oficialismo presentó un proyecto para endurecer sanciones a infractores reincidentes y habilitar a la Provincia a certificar la calibración de los alcoholímetros, lo que hoy están en manos de la Nación.
La iniciativa fue elaborada por los senadores radicales Mercedes Rus y Martín Kerchner, también jefe del bloque Cambia Mendoza (CM), a partir del debate que reabrió la propuesta de tolerancia cero impulsado por el peronismo, al que se opuso el gobernador Rodolfo Suarez y los empresarios vitivinícolas.
La tolerancia cero, que ya tiene media sanción y recibiría su aprobación definitiva este año en el Congreso, propone reformar la Ley de Tránsito Nacional 24.449 para reducir de 0,5 a 0 gramos la cantidad de alcohol por litro de sangre permitida, sin embargo, no será aplicada por el mandatario provincial.
Para disminuir las cifras de accidentes viales y muertes a causa de conductores ebrios al volante, el radicalismo cree que es mejor recurrir a un endurecimiento de las penas y certificar los alcoholímetros en Mendoza.
La idea de los autores es darle un tratamiento en comisiones que incluya la visita de especialistas, y prevén que se debatirá recién en mayo, durante el periodo de sesiones ordinarias.
El proyecto presentado en la Legislatura busca crear la figura de reincidencia específica, que es distinta a la “reincidencia general” que ya existe en la Ley de Tránsito 9024, y que se busca modificar, explicó Rus.
La repetición de la infracción, “aunque sea la primera, teniendo en cuenta la graduación alcohólica presentada, podrá ser sancionada con hasta el cuádruple de lo que le correspondería”, dice el proyecto. Además, se sumaría la inhabilitación por un año y la concurrencia obligatoria a cursos de capacitación.
Actualmente, la ley, en sus artículos 83 y 84, establece que, en caso de ser la primera reiteración, la sanción sólo podrá duplicarse, y que la inhabilitación por 365 días recién se aplicará cuando sea la tercera vez que el infractor reincide.
“Es una herramienta más para los jueces, que podrán evaluar si al infractor le corresponde una sanción más severa, teniendo en cuenta la graduación y el lapso de tiempo entre las infracciones. Es una posibilidad, esto no significa que siempre en una reincidencia se le va a cuadruplicar la multa”, afirmó la senadora.
La sanción actual por conducir con más de 0,5 gramos de alcohol en sangre es de entre $162 mil y $216 mil, mientras que, con más de 1 gramo, la multa puede llegar a los $486 mil.
“El 17% incumple con la normativa y a eso hay que apuntar, porque hay muchos que son reincidentes, el restante 83% se mantiene debajo de lo permitido, que es 0,5%”, comentó la legisladora.

A su vez, buscan habilitar tanto a municipios como a la Dirección de Seguridad Vial de la Provincia para que puedan obtener la certificación de la calibración de los alcoholímetros que se utilizan en Mendoza.
Esto está en manos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), pero el proyecto plantea la posibilidad de firmar acuerdos con distintas entidades locales para que eso pueda hacerse en la provincia, sin depender de Buenos Aires, de manera “más rápida” para favorecer los controles.
La idea es suscribir convenios con universidades públicas y/o privadas, organismos estatales y/o privados, organizaciones no gubernamentales y cualquier otra entidad para facilitar ese procedimiento que, como mínimo, tarda entre tres y cuatro meses.
“No sirve de nada bajar la graduación alcohólica sin controles, ni sirve cualquier estipulación legal sin las herramientas útiles para ello. Por eso es imprescindible destrabar la certificación de alcoholímetros para permitir a las distintas autoridades que hoy tienen a cargo dichos controles, contar con más elementos útiles”, se señaló en la iniciativa.
La certificación de los aparatos son necesarios para evitar errores técnicos o falsos positivos. Estos se producen por lo que se conoce como “alcohol endógeno”, es decir, la presencia en sangre de esa sustancia en pequeñas proporciones creada por el propio organismo en determinadas circunstancias.
