Asomó con Roberto Iglesias, luego se transformó en un cobista furioso y hoy es una de las principales herramientas políticas de Alfredo Cornejo. Néstor Majul supo acomodarse dentro del radicalismo con el paso del tiempo, buscando mantenerse siempre cerca del poder. Lo consiguió y hoy es uno de los pocos funcionarios que ocupa un lugar en el círculo íntimo del gobernador.
El actual subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Seguridad sumó en las últimas horas una nueva función. Cornejo lo designó como el coordinador del paso a Chile, una especie de enlace provincial con el gobierno nacional para resolver las cuestiones del cruce internacional, que tantos dolores de cabeza le traen a la actual gestión.
Su lugar en este gobierno no es casual. Si bien no tiene uno de los puestos más visibles, todos los señalan como el “operador político” de Cornejo. En el radicalismo aseguran que es el que mejor representa el “modus operandi” del mandatario.
Los más críticos afirman que Majul, oriundo de Maipú, es el que cuenta con las “herramientas políticas” para solucionar problemas y para traccionar fuerza en favor del gobernador. Sería una “extensión de Cornejo“, señalan por lo bajo desde el oficialismo.
Fiel soldado de Cornejo, se encarga de negociar e impulsar temas clave como las leyes de reforma del sistema de seguridad. Aunque su influencia va mucho más allá de la cartera que conduce Gianni Venier.
Por ejemplo, se lo vio en la Legislatura el día que se aprobó la ratificación del decreto que imponía el ítem aula. Ese día supervisó la sesión e insistió a los gritos para que el diputado César Biffi tomara la palabra para que pudiera terminar con la estrategia del PJ.
Su poder creciente no conforma a algunos legisladores radicales, quienes consideran que el hombre “multifunción” de Cornejo “abarca muchas cosas y eso a la larga puede generar dificultades“.
También ocupó un rol importante durante la campaña de Cornejo y fue uno de los que presionó para que Julio Cobos tomara una decisión sobre su candidatura, lo que luego terminó en un acuerdo para que el candidato de la UCR fuera el actual gobernador.
La actitud de Majul no cayó muy bien en el cobismo y lo tildaron de “desagradecido“, ya que fue el propio Cobos quien le dio un lugar importante cuando ocupó la vicepresidencia.
Si bien hoy es la mano derecha de Cornejo y se encarga del tejido político en profundidad, en su juventud estuvo enfrentado con el sector en el que militaba el gobernador. La historia política de Majul se remonta a varios años atrás. Ya en el año 1997 se presentó como candidato a presidente de la juventud radical en Mendoza, por la Convergencia, pero terminó perdiendo contra Ismael Jadur (Causa).
También ocupó cargos de menor relevancia en el gobierno de Iglesias y en la Municipalidad de Capital. Luego trabajó en la gestión de Cobos como subsecretario de Relaciones con la Comunidad y su relación con Cornejo creció en esa época, aún más cuando se desempeñó como director de Vivienda de Godoy Cruz, comuna que en ese entonces manejaba Cornejo.
En Maipú quienes lo conocen afirman que nunca cayó bien su estilo en la UCR de ese departamento, razón por la cual fue desplazado y terminó más cerca del radicalismo de Capital y de Godoy Cruz.
Junto a Cobos
Cuando Cobos asumió la vicepresidencia, Majul se desempeñó como director general de la vicepresidencia. De hecho fue quien tejió relaciones con la mesa de enlace del campo e influyó en el voto que puso fin a la Resolución 125. Los más memoriosos recuerdan esa imagen de TV que lo muestra justo detrás de Cobos cuando pronunció su famoso “no positivo”.
Sin embargo sólo estuvo alrededor de un año junto a Cobos en la Nación. Fue reemplazado por el actual intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, y desembarcó en ese departamento junto a Cornejo.
Años atrás Majul protagonizó un desafortunado episodio vinculado a la barra de Deportivo Maipú. Se peleó con un policía que intentó detenerlo por haber tirado, presuntamente, un piedrazo a otro hincha.
Después de este incidente la Justicia lo benefició con una probation. Paradójicamente, este año el funcionario tuvo que salir a poner orden por la violencia en el clásico departamental entre Gutiérrez Sport Club y el Deportivo Maipú.
