Que la población vuelva a caminar, a recorrer grandes tramos en forma segura, sin necesidad de tomar ningún medio de transporte para llegar a destino, es una de las metas de las grandes ciudades que buscan ser sustentables, mitigar el cambio climático y promover una forma de vida saludable.
Bajo este precepto, la Universidad Nacional de Cuyo y la municipalidad de Godoy Cruz desarrollaron un estudio, que llevó dos años, para determinar el índice de caminabilidad en ese departamento, es decir, qué tan amigable son sus calles con el peatón.
Se realizó un diagnóstico del estado de las veredas y su entorno, con el objetivo de proyectar y planificar mejoras.

Las conclusiones de la investigación fueron dadas a conocer esta semana y a través de un sistema de semáforos se determinó qué zonas o tramos de calles de esa comuna poseen un índice óptimo, bueno, regular o malo.
Se evaluó la iluminación pública, el estado de las veredas, si existen obstáculos que perjudiquen el paso, hasta las sombras que generan los árboles y el tipo de cartelería. Incluso, la velocidad en que transitan los vehículos.
El equipo estuvo liderado por la arquitecta Lorena Córica, docente de Diseño Urbano Sustentable II, de la carrera de Arquitectura, quien también llevó adelante la investigación “Ciudades de 15 minutos”, utilizando como modelo la Ciudad de Mendoza. Este último estudio, con anclaje en Godoy Cruz, permite sentar las bases para avanzar en el concepto de ciudad de proximidad.

“Pudimos constatar que el 60% de las veredas que relevamos de Godoy Cruz, que se muestran en el mapa de la red troncal, están en un estado óptimo a bueno, algo que nos llamó la atención para la provincia”, indicó Córica, quien señaló que este relevamiento, además, sirvió para crear una red de caminabilidad, como ocurre con las ciclovías, para que el vecino pueda anticipar sus viajes por zonas que faciliten el paso.
“En este concepto de movilidad personalizada, el vecino puede planificar su viaje”, dijo la arquitecta y precisó que esto es porque el mapa de caminabilidad se suma a la tecnología existente (Google), de una forma sustentable y amigable con el ambiente.

Las zonas en rojo
El Director de Planificación Urbana, Matías Dalla Torre, detalló que Godoy Cruz “tiene gran variedad en su territorio. Algunas zonas que han contado con la inversión reciente del municipio tienen parámetros muy buenos. Como, por ejemplo, la Paso de los Andes, que se encuentra en un nivel óptimo, es decir, que colabora con un medio ambiente muy caminable, que incluye mujeres y niñas. También la San Martín está en un nivel bueno”.
En tanto, en el extremo opuesto, está el Corredor del Oeste y la llamada zona industrial con eje en el carril Rodríguez Peña, en rojo porque “representa baja caminabilidad, limita la movilidad de los usuarios”.

Para el desarrollo del indicador de caminabilidad se tuvieron en cuenta seis categorías, con sus subindicadores, los cuales se promediaron y ponderaron
- Usos de suelo y atractores peatonales
- Conectividad
- Espacio viario
- Seguridad
- Calidad ambiental y peatonal
- Señalética

Córica precisó que, a partir de la selección de las variables y sus indicadores, y las relaciones que se dan del cruce de las mismas, se llegó a una semaforización que distingue tramos más o menos caminables”.
Esa misma medición fue realizada en Nueva York, en Curitiba y en Buenos Aires, pero los especialistas de la UNCuyo adaptaron las variables al contexto local.
Dalla Torre concluyó que este estudio les permitirá enfocar la política urbana y hacer inversiones más inteligentes.
