Actualmente el embalse, construido en 1971, ha disminuido su capacidad de retención debido a la gran acumulación de sedimentos existentes, lo que afecta de manera directa la distribución del agua en su área de influencia. La vida útil del mismo fue prevista en 45 años, los cuales se cumplirán en 2016.
Esta nueva obra permitirá mejorar las condiciones de riego y mantener, con una proyección a 30 años, la sustentabilidad de 20 mil productores y unas 99 mil hectáreas que se riegan con agua del embalse.
El plan consiste en un recrecimiento del aliviadero, se trata de la construcción en una extensión de 253.70 m de una estructura de hormigón armado que se inserta en el vertedero actual con un perfil hidráulico compatible y que incrementará el nivel de vertido en 1.50 m. El aliviadero es una estructura hidráulica destinada a permitir el pase del agua en los escurrimientos superficiales y se encuentra ubicada junto al paredón de la presa.
Esta acción estructural permite recuperar 52 Hm3 de capacidad, lo cual representa un 54 % del volumen perdido. El embalse regula los caudales provenientes del río Tunuyán en su tramo superior y de los distintos afluentes de arroyos y vertientes que lo conforman.

Alternativas consideradas
Los equipos técnicos de Irrigación, junto a la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo y expertos internacionales en la temática, consideraron distintas alternativas para recuperar la vida útil del embalse.
Un escenario preveía el abandono de la presa, tal como ha sucedido en España con las presas de Robledo de Chavela (Madrid) abandonada en 1990; o la de Elche, reconstruida dos veces y abandonada en 2007; y la de Cordobilla, que actualmente sólo se utiliza para la generación de energía.
Otra opción consideraba la construcción de una nueva presa de embalse sobre el río.
Abandono de la presa y utilización sólo de agua subterránea.
Extracción de sedimentos. Acción que a valores actuales significa una inversión de $ 1.200 millones.
El recrecimiento del vertedero, opción elegida, implica una inversión de $27 millones.

Etapas para la puesta en marcha
- Enero 2015: Estudio de factibilidad y presentación de la Evaluación de Impacto Ambiental.
- Febrero 2015: Llamado a licitación.
- Marzo 2015: Declaración de Impacto Ambiental.
- Abril 2015: Adjudicación e inicio de obra.
- Agosto 2015: Finalización de la obra.
