En medio del aumento de tarifas y la crisis hídrica, a fines del año pasado, Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) prometió colocar 20 mil nuevos medidores en viviendas de la Provincia. Sin embargo, comenzó el 2023 y aún no fueron instalados.

La empresa anunció en octubre pasado que empezarían a instalar los artefactos de “micromedición” para reducir el consumo humano de agua en el Gran Mendoza, el lugar con mayor “estrés hídrico”, con los primeros 500 en Guaymallén, para luego continuar con los 19.500 restantes, con una inversión de 8 millones de dólares.

Entrado el mes de noviembre, el presidente de Aysam, Alejandro Gallego, aseguró que la instalación estaba pronta a comenzar, en barrios de Guaymallén, pero llegó enero y en los hogares mendocinos aún no están colocados.

Estos aparatos tienen una tecnología especial, funcionan con GPS y envían información desde la vivienda a través de una señal a una central que recibe los datos. Es decir que la medición se podrá realizar vía remota, sin que un trabajador visite las casas.

El retraso se debe a que resta que llegue a Mendoza un último componente de los medidores, esto es lo único que falta, de acuerdo con Aysam, para iniciar el proceso.

Para que empiecen a funcionar es necesario que antes el software de los artefactos sea calibrado, y así poder avanzar con la prueba piloto. El plan de Agua y Saneamiento es alcanzar en un futuro la colocación de 150 mil medidores en la principal área metropolitana.

Aysam.

La empresa estima que con esto bajarán las cifras de consumo humano de agua, que se ubica entre el 30% y el 40% del total, en promedio, gracias a que la telemedición brindará datos con mayor periodicidad que la que existe actualmente, semanal o quincenal, detectando pérdidas.

Esto es parte del “Plan de Optimización y Expansión de la Provisión de Agua Potable“, con una inversión de 60 millones de dólares, que incluye también la instalación de una planta en Álvarez Condarco y 120 kilómetros de red troncal, para la que el gobernador Rodolfo Suarez pidió endeudarse mediante el proyecto de Presupuesto 2023.

Suba de tarifas

En noviembre pasado, el gobernador Rodolfo Suarez decretó aumentos en diversos servicios, entre ellos, el agua potable. El incremento en las boletas se implementó en dos tramos. Uno se aplicó el año pasado, del 35,5%, y otro el 1° de enero de este año, del 24,38%, para completar así un ajuste de alrededor del 59%.

Aysam había solicitado una suba cercana a ese porcentaje para hacerle frente a la grave crisis en la que está inmersa, con un déficit económico – financiero proyectado de 1.884,73 millones de pesos estimado para el periodo julio 2022 – junio 2023.

En 2022, el Ente Provincial del Agua y de Saneamiento (EPAS), organismo de control, intervino en cientos de reclamos correspondientes a Aysam: 777 por falta de suministro, 98 por falta de presión, 453 por fugas en la calle.

Días atrás, el EPAS actualizó los montos de las sanciones que se aplican a los operadores que no prestan de manera eficiente el servicio. Según la gravedad del caso pueden llegar hasta los $130 mil, en caso de que no haya reincidencia, sino las cifras alcanzan los $25 millones.