El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, solicitó formalmente su incorporación al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias, previsto en la denominada “Ley de Inocencia Fiscal“. Según registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la presentación fue realizada este martes, apenas diez días después de que su esposa, Bettina Angeletti, se adhiriera al mismo esquema de regularización tributaria.
Este doble movimiento familiar se produce en un momento de alto perfil político y judicial: ambos son objeto de una investigación por parte de la Justicia federal sobre su evolución patrimonial, un proceso que sigue bajo la lupa del fiscal Gerardo Pollicita.
La lupa judicial
La proximidad temporal entre las presentaciones de Adorni y su esposa es un factor que los investigadores han decidido evaluar en conjunto. Ambos integran la nómina de Personas Políticamente Expuestas (PEP), lo que añade una capa de complejidad al análisis.
Desde el ámbito judicial, se prevé contrastar esta nueva información fiscal con las declaraciones juradas patrimoniales, movimientos financieros y registros de bienes presentados anteriormente. El objetivo es determinar si existe una coherencia entre sus ingresos declarados y su crecimiento patrimonial.
Tensión política
La decisión del funcionario genera ruido político, especialmente por el rol de Adorni como uno de los principales voceros de la administración de Javier Milei. Durante su gestión, el jefe de Gabinete ha hecho de la austeridad, la transparencia y la lucha contra la corrupción los pilares de su discurso público. La adopción de este régimen, utilizado frecuentemente por figuras públicas para regularizar situaciones ante la presión de auditorías, tensiona ahora su narrativa sobre la probidad estatal.
“No va a ser para blanquear dinero“, aseguraron desde el entorno del funcionario mileísta.
En tanto, Adorni prepara su declaración jurada que, en Casa Rosada, sostienen que será inminente, en tanto algunas versiones indican que será antes del 15 de junio.
El contexto de la decisión
La “Ley de Inocencia Fiscal” permite a los contribuyentes acceder a un esquema declarativo abreviado, lo que implica una reducción en el nivel de detalle exigido en las declaraciones juradas tradicionales. Aunque este régimen permite regularizar situaciones impositivas y evitar sanciones penales tributarias, especialistas judiciales aclararon que no otorga inmunidad frente a investigaciones por delitos de enriquecimiento ilícito o lavado de activos.
La maniobra ha despertado interrogantes debido al desfase temporal. Adorni, quien desarrolla múltiples actividades económicas desde hace más de una década, recién formalizó su situación en Ganancias en 2020. Ahora, su paso al régimen simplificado —casi seis años después de su primera inscripción en el impuesto— es interpretado por investigadores como una estrategia de “ordenamiento” en un contexto de creciente escrutinio.
