La Ruta Provincial 52, en su trayecto a Villavicencio, en Las Heras, y la Ruta 40 vieja, entre Chilecito y Pareditas, en San Carlos, amanecieron cortadas producto del impacto de las fuertes lluvias que azotaron varios puntos del territorio provincial en la noche del lunes y madrugada del martes.

También fue afectada la Ruta Provincial 82 en el ingreso a Cacheuta, que sigue habilitada, pero se debe transitar con precaución.

Ruta Provincial 52, Villavicencio.

Según informaron, desde Vialidad Mendoza están trabajando en esos tres puntos para normalizar cuanto antes los caminos.

Frente a este panorama, desde Vialidad pidieron tener extrema precaución en las zonas de badenes, arroyos y ríos de las rutas de toda la provincia debido a que los cauces de agua vienen recargados y desbordados por el deshielo y las tormentas de verano.

Villavicencio, Ruta Provincial 52.

Asimismo, recordaron tener la misma precaución en los caminos de montaña donde se suma el riesgo de aludes o derrumbes.

Por la tormenta del lunes por la noche y madrugada del martes, el popular camino a Villavicencio quedó interrumpido a raíz de la crecida de los arroyos aluvionales que dejaron sobre el camino gran cantidad de acarreo -lodo, tierra y piedras- que hacen desaconsejable cruzarlos hasta que no sean despejados.

Desde la Reserva Natural informaron que se le reintegró el valor del ticket a quienes habían adquirido su pase de forma anticipada para asistir este martes.

En tanto, en el departamento de San Carlos, en el Valle de Uco, la vieja Ruta 40 se inundó por la gran cantidad de agua que provocaron las lluvias, por lo que a esta hora continúa en esa situación. Esta vía conecta Chilecito con Pareditas.

Esta es Ruta 40 Vieja entre Pareditas y Chilecito en San Carlos.

Mientras tanto, en Cacheuta, a la altura del Puente Frasca, sobre la Ruta Provincial 82, se detectó la caída de acarreo sobre la calzada que no impide la circulación de vehículos, pero sí exige pasar por allí a paso de hombre, para no sufrir ningún inconveniente con las piedras que han quedado en el camino.