Después del castigo del Gobierno nacional a los gobernadores “rebeldes” que se oponen al borrador oficial de la nueva Ley de Hidrocarburos, el bloque apunta a tratar de acercar posiciones para destrabar el conflicto, proceso en el cual Francisco Pérez es el elegido para buscar puntos comunes entre las provincias e YPF. El mandatario mendocino fue el encargado de conversar con Miguel Galuccio el jueves y es el único que aún no habla del incidente que los dejó fuera de la refinanciación de la deuda pública, manteniendo el perfil que lo ubica como el eje de negociación entre el bloque y la Nación.
A pesar de que la decisión del Ejecutivo nacional de excluirlo de la firma de la prórroga del acuerdo de desendeudamiento le molestó tanto o más que al resto de los gobernantes provinciales, Pérez considera que si espera lograr un acuerdo, no es bueno salir a dar declaraciones en caliente. Por esa razón no apareció el viernes en los anuncios de cambios en el gabinete provincial.
Fuentes del interior de la Casa de Gobierno confirmaron que Pérez quiere cultivar el perfil “dialoguista” y ser el que acerque posiciones entre los intereses de la Nación, a través del borrador de Galuccio, y de las principales provincias productoras. “Él se conoce y, por lo mismo, no salió el viernes a hablar del tema. Él tiene claro que, en un acuerdo, ninguna parte consigue todo lo que quiere, ambas tienen que ceder algo”, dijo la misma fuente.
Tal como informó el jueves por la mañana El Sol Online, Pérez se reunió en Buenos Aires con Jorge Sapag (Neuquén), Martín Buzzi (Chubut) y Alberto Weretilneck (Río Negro), buscando una posición común. Ese mismo día, el bloque lo eligió para dialogar con Miguel Galuccio en la búsqueda de un camino para salir del conflicto pero sin ceder del todo a lo que pide la Nación, a pesar de las presiones.
Por eso, el gobernador mendocino aparece como la figura para negociar, porque –a pesar de todo– no tiene conflictos tan graves con la administración K y en sus discursos más duros nunca apuntó al CEO de YPF ni al Gobierno de Cristina. Su buena relación con Julio de Vido también juega a favor, incluso, algunos funcionarios señalaron que “si De Vido no hubiera estado internado el miércoles, quizás, esto (la exclusión del acuerdo), no hubiese sucedido o se hubiera solucionado rápido”.
lo que dijo el resto. El silencio de Francisco Pérez se hizo más llamativo, porque los otros tres gobernadores “rebeldes” de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) sí hablaron y algunos fueron bastante contundentes.
De los cuatro del bloque enfrentado con la Nación, Sapag y Buzzi son los que tienen posiciones más duras, mientras que Weretilneck y Pérez estuvieron durante meses en una indefinición, hasta que, finalmente, se sumaron al grupo del borrador alternativo. Pero, en contra del mandatario de Río Negro, está el distanciamiento de Miguel Ángel Pichetto, senador nacional por esa provincia y con mucha llegada en la Casa Rosada, por lo que Pérez aparece como la mejor opción en caso de apostar por la negociación en los cerca de 20 puntos del borrador que aún distancian a las provincias de YPF.
El que aparece como cabeza de los “rebeldes”, Jorge Sapag, dijo el fin de semana al diario La Nación: “No recibí ninguna llamada ni explicación, cuando siempre nos han convocado con el conjunto de gobernadores. Ellos tendrán sus razones, no voy a hacer especulaciones. Pero si tiene que ver con la forma de pensar de uno, que sepan que estoy más firme que nunca. Voy a defender con firmeza mis convicciones, es un tema de dignidad. Si nos sancionan por pensar diferente, que me lo digan con sinceridad”.
Por su parte, Martín Buzzi, apareció como el más molesto de los cuatro excluidos. Según reprodujeron medios chubutenses, señaló: “Más que sorprendido estoy dolido y creo que esto obedece a que no firmé ni voy a firmar la Ley de Hidrocarburos que están impulsando. Como gobernador de la provincia del Chubut y presidente de la Ofephi, si es ese el motivo, se los agradezco. Hace diez semanas que empezaron a circular los borradores y no los firmamos. Lo que está en juego no es ni el mar ni el petróleo ni el subsuelo, sino nuestra propia libertad”.
Quien tuvo el discurso menos confrontativo al no recibir la convocatoria de la Casa Rosada fue el rionegrino Alberto Weretilneck, quien manifestó: “Es llamativo. Habrá que tener paciencia, ver qué sucede la semana que viene y a partir de ahí tomaremos las decisiones del caso. Esperamos la convocatoria, no creo que haya una actitud de discriminación por parte del Gobierno nacional, no ha sido la actitud hasta ahora y esperamos que no lo sea”.
