Trece años después de la crisis de diciembre de 2001, Domingo Cavallo sigue dando consejos al Gobierno nacional sobre economía. De visita en Mendoza, el ex funcionario de Carlos Menem y Fernando de la Rúa sugirió eliminar el cepo cambiario y cuestionó la reestructuración de la deuda y la negociación con los fondos buitre. Ahí hubo un particular apartado para Mendoza: el ex ministro de Economía aseguró que la Nación debe seguir el ejemplo de reestructuración que se hizo con el Bono Aconcagua, con la que Mendoza pudo ganarle a los holdouts.
Cavallo vino a presentar su último libro, Camino a la estabilidad, en la Bolsa de Comercio de Mendoza. Lo esperaba un grupo de manifestantes en la puerta, pero al darse cuenta que ingresaría por otro lugar, corrieron a insultarlo y escupirlo.
En este tren, el referente de la Fundación Mediterránea sostuvo que las posibilidades de resolver el conflicto financiero internacional pasan por “reestructurar bien la deuda pública”. Cavallo recordó que a fines de 2001, en aquel tramo decisivio del gobierno de Fernando de la Rúa, se había pensado en una reestructuración como la que hizo Mendoza con el Bono Aconcagua, emitido por la provincia en 1997.
De esta manera, sostuvo que en esa reestructuración se incluían “unas cláusulas que hacen que, con suficiente participación de acreedores en el canje, se imponen una serie de modificaciones, entre ellas, que no puedan recurrir a los tribunales de Nueva York”, tal como ocurre ahora con el juez Thomas Griesa ante el reclamo de los holdouts. Cavallo cuestionó que posteriormente la reestructuración que hizo Néstor Kirchner no tomó este ejemplo, donde Mendoza logró vencer en los tribunales de Nueva York a los fondos que impedían la renegociación con los acreedores en 2006.
Y recomendó: “Lo que debería hacer Argentina es decir que está dispuesta a pagar algo razonable. Y que en todo caso, también permite que se ejecuten las sentencias que están en el exterior en el territorio de Argentina, con lo cual obliga a someterse a la legislación argentina”.
Sin embargo, también cuestionó la estrategia política del Gobierno nacional en el conflicto. “Pero insultando al juez Griesa, acusando ante La Haya a EEUU y planteando slogans Patria o Buitres, es prolongar esta situación de conflicto, lo que hace que Argentina no tenga acceso a los mercados internacionales de crédito”.
Y concluyó: “Si no se busca una solución negociada, se va a crear más caldo de cultivo para que aparezcan más fondos buitre”.
Inflación: liberar el cepo cambiario
Cavallo también se animó a comparar la “década de la estabilidad”, donde primó la política de la convertibilidad y un control de la emisión monetaria, con la llamada “década ganada” así proclamada por el kirchnerismo. En esos términos, asegura que la posibilidad de resolver el problema inflacionario pasa por permitirle a los ciudadanos operar sin restricciones con la moneda que deseen.
En otras palabras, “es fundamental eliminar el cepo cambiario”, que el Gobierno nacional dispuso para controlar la especulación y las reservas en dólares. Y justificó el corralito, aquella medida que dispuso hacia en los días finales del gobierno de la Alianza para frenar los retiros de los depósitos bancarios. “El corralito fue un proceso de bancarización, para que se utilizara lo menos posible el efectivo”, afirmó.
“El tema de la inflación lo sufrimos durante 45 años. Luego tuvimos una década de estabilidad y ahora estamos con inflación y además recesión, que es una combinación muy perversa”, apuntó sobre la coyuntura.
Según Cavallo, la solución para controlar el alza de precios es “un régimen monetario que le permita a la gente elegir la moneda con que se maneja, lo contrario al cepo cambiario. El cepo es la forma de crear condiciones para que se acentúe la recesión, sino que impide que el BCRA pueda hacer una política monetaria enderazada a estabilizar la moneda y a eliminar la inflación”.
Pero también advirtió: “Este gobierno ha perdido todo margen de credibilidad, si eliminara el cepo cambiario corre el riesgo de generar un Rodrigazo”.
La pesadilla de la ruta 7 como metáfora
En la previa de la charla, el presentador de la Fundación Mediterránea contó un sueño del mismo Domingo Cavallo que tiene un vínculo significativo con Mendoza. Señaló que el ex funcionario tuvo una pesadilla con la tragedia de la ruta 7, donde un camión en contramano embistió a un colectivo. En ese sueño, Cavallo y su esposa Sonia viajaban en el colectivo, que era conducido a su vez por Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía Axel Kicillof.
Pesadilla o parábola, con su último libro el economista neoliberal sale a cruzar a dos economistas también enfrentados. A Alfredo Zaiat, periodista a su vez de Página 12 y referente kirchnerista en materia económica, y a Federico Sturzenegger, el ex presidente del Banco Ciudad de Buenos Aires vinculado a Mauricio Macri.
