En pleno mayo las temperaturas máximas rondan los 26 grados, muy por encima de la media para el otoño. Esta situación, los meteorólogos, la catalogan como “atípica” y genera incertidumbre con respecto a la situación hídrica de Mendoza.

“Tenemos temperaturas que son superiores a las normales en los meses de mayo, junio y julio”, explicó el meteorólogo Fernando Jara, quien aseguró que probablemente tendremos un invierno atípico este año.

En ese sentido, dijo que a pesar de ser temperaturas que consideró como “anormales”, los mendocinos no nos encontramos frente a una ola de calor.

Se espera que en la noche de martes la temperatura descienda luego del efecto Zonda. Además, la sequía sigue presente en el territorio provincial. La última lluvia fue el 23 de marzo y se espera que este miércoles haya precipitaciones aisladas, según informó Contingencias Climáticas.

La situación hídrica

Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación, explicó a El Sol que este mes en las cuencas hay mayor caudal de agua de lo que habían pronosticado.

Además, esperan importantes nevadas para la próxima semana que aumentarían el caudal hídrico de la provincia.“Hay probabilidad de ocurrencia de precipitaciones medias en toda Mendoza, aunque para el sur de la provincia y para Neuquén muestra probabilidad de nevadas un poco mayores que las normales.”, aseguró.

El pronóstico para este año es que va a precipitar cercano a la media, que es de 275 mm. Aun así, resaltó que el hecho de que si bien se esperan importantes nevadas, esto no se traduce en la misma proporción de caudales de agua.