El Gobierno de Mendoza avanza en la implementación del esquema de incentivos salariales en la administración pública. El Ministerio de Producción, que encabeza Rodolfo Vargas Arizu, se incorporó al sistema que bonifica a los empleados administrativos según su desempeño y el cumplimiento de metas trazadas por cada área.

El ministro de Gobierno, Natalio Mema, explicó que se trata de una política que no implica una reducción salarial, sino un complemento adicional orientado a mejorar la calidad del servicio estatal.

“El Gobernador nos ha pedido bien claro que cualquier aumento por encima de la media debe estar atado a la productividad. Cada peso que pone el Estado tiene que verse reflejado en una mejora”, afirmó en diálogo con El Sol.

La iniciativa, que fue parte de las últimas paritarias, establece una puntuación que depende de distintos factores, como la eficiencia en la resolución de trámites, el rendimiento de las oficinas y la agilidad en los procesos administrativos.

La medida alcanza exclusivamente al personal administrativo, que representa apenas un 3% del total de empleados públicos.

El resto de la planta estatal —fuerzas de seguridad, personal penitenciario, salud y educación— ya cuenta con regímenes especiales e ítems vinculados a la productividad desde hace tiempo.El ministro aclaró que la implementación del nuevo fondo no tiene incidencia sobre el presupuesto, ya que los recursos estaban previstos en el cálculo salarial del ejercicio vigente.

“El jefe de oficina asigna las puntuaciones conforme a los objetivos que marca el ministro a cargo del área. Es un sistema pensado para mejorar la atención al ciudadano”, detalló Mema.

En cuanto a la recepción gremial, el funcionario aseguró que no hubo objeciones por parte de los sindicatos, ya que la base salarial permanece intacta y se actualiza en función de la inflación. “Esto está por fuera del salario base. Los gremios coinciden en la necesidad de mejorar la eficiencia del Estado”, indicó.