La pérdida del poder adquisitivo a raíz de la inflación que no deja de trepar, el éxodo de profesionales y la dificultad para acceder a la atención sanitaria hizo que varios médicos del ámbito privado decidieran emitir una carta pública en la que anunciaron que aplicarán un copago en sus consultas, aunque aún no definieron un monto por especialidad.
La medida comenzará a regir desde el 1 de septiembre y adhieren a ella pediatras, reumatólogos, dermatólogos, cardiólogos, neurólogos, urólogos, gastroenterólogos, hepatólogos, oftalmólogos, obstetras, cirujanos, entre otros.
Un dato que no es menor es que hace un mes, los propios pediatras plantearon la posibilidad de cobrar un coseguro en sus consultas.
De hecho, muchos de los profesionales nucleados en el ámbito privado hace tiempo dejaron de recibir prestaciones y sólo atienden de manera particular. En estos casos, la consulta arranca en los 5 mil pesos y llega hasta 8 mil, en algunos casos.
En busca de una recomposición salarial
Según refieren los profesionales en el escrito, los honorarios que perciben por la consulta prestada, así como la forma de pago, son impuestos por los que gerencian la Salud, es decir, obras sociales sindicales, provinciales y prepagas.
“La orden de consulta otorgada al profesional sufre descuentos aplicados por intermediarios hasta su posterior pago. Además, el tiempo entre la atención del paciente y el cobro por dicha prestación es de 2 a 4 meses, con la consecuente devaluación, que a la fecha representa un 25%”, indica la misiva.

En otro apartado del texto, los firmantes advierten que el contrato entre el profesional y la prestadora de salud no contempla ningún tipo de actualización y cuando se acuerda un aumento no es equitativo a los valores que las prepagas trasladan mensualmente a sus afiliados.
A modo de ejemplo, “en el 2022 las prestadoras aumentaron las cuotas en un 114% y, en contrapartida, los convenios de los profesionales se actualizaron entre un 50% y un 75%”.
Por tal motivo, frente a las imposibilidades de revertir las condiciones laborales con las gerenciadoras, los profesionales se vieron obligados a cobrar un copago para la consulta médica.
