Pediatras mendocinos advirtieron que frente a un panorama en el que el cobro por las consultas a través de empresas de medicina prepaga es muy bajo, evalúan compensar la pérdida de poder adquisitivo con el cobro de coseguros.
“Son medidas que apuntan a mejorar el acceso a la salud. Esperamos que se empiece a abrir el diálogo con las empresas privadas y, en caso de no ocurrir, vamos a dejar de atender con obras sociales para compensar la pérdida monetaria”, sentenció Juan Manuel Gamboa, presidente de la Unión de Pediatras Mendocinos (UPM), en diálogo con LVDiez.
Y agregó: “Lo bueno sería que los afiliados presionen a las empresas privadas para que mejoren sus servicios”.
Desde UPEM emitieron un comunicado en el que solicitaron ayuda a quienes hacen uso de sus servicios para dar solución a su situación económica real, en especial, a lo que concierne al ingreso que perciben por las prestaciones otorgadas.
“En el comunicado lo que hicimos fue enfatizar cómo los pediatras hemos ido perdiendo el valor de nuestro trabajo. Una situación que se viene dando estrepitosamente desde hace 5 años”, expresó Gamboa.

En el escrito también se destaca el éxodo de los pediatras locales que, no sólo están emigrando a otros países, sino que también hay profesionales que están abandonando la medicina y se están inclinando por otros rumbos económicos.
“Somos un recurso calificado que requiere mucho tiempo de formación, demandados en gran parte del mundo y lo que buscamos con este comunicado es que se proteja este recurso y que estas crisis que se observan en algunas clínicas y hospitales no empiecen a incrementarse más”, aseguró Gamboa.
Cuánto pagan la consulta las obras sociales
Otro de los temas abordados en el texto emitido por la Unión de Pediatras Mendocinos es el valor de la consulta que las obras sociales o prepagas pagan a los profesionales, el cual, no se condice con lo que abona cada afiliado por el servicio prestado.
Los importes varían de acuerdo al servicio que ofrece cada empresa, pero lo cierto es que el prestador recibe el pago con una demora de entre 3 a 4 meses, algo estipulado por la Superintendencia, es decir, la atención que se dispensa en julio recién se cobra en noviembre.

A la hora de dar números, Gamboa contó que los valores de las consultas por obra social o prepaga se pagan entre 2 mil y 3 mil pesos, en tanto, las atenciones particulares tienen un costo que arranca en los 5 mil y podrían llegar a los 7 mil.
“Existe un desajuste importante si nos comparamos con países limítrofes. En Uruguay, por ejemplo, la consulta está en 25 dólares, en Brasil en 22 dólares, en España un monto similar”, contó el profesional.
Lo llamativo, según Gamboa, es que si uno comprara lo que las familias de esos países pagan por la prestación de Salud, observa que no difiere mucho de lo que se aporta en Argentina.
