El dólar oficial en Argentina atravesó un período de estabilidad con tendencia a la baja. La cotización cerró en Mendoza a $1.420 y marcó el nivel más bajo de los últimos tres meses, en un escenario de calma cambiaria que, según analistas, respondió principalmente a factores de oferta y demanda.
De acuerdo con el economista Daniel Garro, cuando un precio se mantiene estable o cae durante un período prolongado, la explicación debe buscarse en un desbalance entre la oferta y la demanda.
Asalto en Godoy Cruz: robaron un taxi, pero lo chocaron y fueron detenidos
Un violento asalto a un taxista terminó con dos detenidos en Godoy Cruz, luego de un operativo policial que se desplegó tras el robo del vehículo y un posterior choque contra un árbol. El hecho ocurrió en las primeras horas de…
“Lo que está ocurriendo es que hay mayor oferta de dólares respecto a la demanda, o menor demanda respecto a la oferta, o ambas cosas al mismo tiempo”, explicó en diálogo con El Sol.
Más oferta de dólares
Uno de los factores detrás del estancamiento del dólar es la mayor liquidación de divisas. En primer lugar, comenzó a sentirse el efecto de la cosecha “gruesa”, que incrementó la oferta de dólares en el mercado. Incluso antes del pico estacional, muchos exportadores anticiparon decisiones ante la expectativa de que el tipo de cambio pueda mantenerse estable o incluso bajar en el segundo trimestre.
A esto se sumó que empezaron a ingresar inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), lo que implica nuevos flujos de dólares. Según Garro, también contribuyeron las provincias que toman deuda en moneda extranjera y están obligadas a liquidar esos fondos en el mercado oficial.
En paralelo, las exportaciones muestran niveles récord en términos físicos, generando “superávit comercial” y reforzando el ingreso de divisas a la economía.
Menor demanda y arbitraje hacia el peso
Del lado de la demanda, el escenario también cambió. Luego de las elecciones del 26 de octubre, bajó significativamente la compra preventiva de dólares que se había registrado en los meses previos por temor a la incertidumbre política.
Con un mercado más estable y tasas en pesos todavía positivas frente a una inflación anual en torno al 31% o 32%, muchos ahorristas optaron por vender dólares y posicionarse en instrumentos en moneda local. Para Garro, este movimiento es un “arbitraje de monedas”: quienes ya tenían dólares los venden para aprovechar el rendimiento en pesos, apostando además a que el tipo de cambio no suba en el corto plazo.
Esa combinación, más oferta y menos demanda, explicó el actual comportamiento del dólar, que podría mantenerse sin grandes sobresaltos, siempre que no haya shocks externos o cambios bruscos en la política económica.
“En la actualidad no hay una búsqueda del dólar como refugio, por lo que contribuyó a esta ‘tranquilidad’ de la divisa norteamericana. Sin embargo, este fenómeno puede verse modificado en cualquier momento”, sentenció a El Sol el economista Carlos Rodríguez.
El rol del Banco Central
Desde la consultora GMA Capital analizaron que la dinámica cambiaria también está influenciada por la intervención del Banco Central de la República Argentina. Según explicaron, si la autoridad monetaria no estuviera comprando reservas, el dólar podría caer todavía más rápido.
“El Banco Central se comporta como un dique de contención frente a una amplia oferta de dólares que presiona el precio a la baja”, indicaron. En este sentido, la compra de divisas buscó evitar una apreciación más marcada del peso.
En cuanto al vínculo entre dólar e inflación, los especialistas aclararon que el actual nivel del tipo de cambio no necesariamente garantiza una baja significativa de los precios. Si bien un dólar estable es uno de los factores que pueden contribuir a moderar expectativas, la interrogante es por qué lainflación se mantuvo elevada en un periodo de menor emisión monetaria y un tipo de cambio con tendencia descendente.
