El escrutinio definitivo de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) desarrolladas el 11 de junio dejó consigo datos más que llamativos sobre el humor del electorado. Algo que sin duda destacó fue el altísimo porcentaje de voto en blanco en categorías legislativas, que se triplicó en relación con las PASO del 2019.
En esta elección fueron más de 160 mil los mendocinos que votaron en blanco en la categoría de diputados y senadores. Esto representa más del 16% de los votos válidos. Hace cuatro años apenas hubo 62 mil votos en blanco (menos del 6% de los sufragios).
Los especialistas explican este fenómeno en tres factores principales: la Boleta Única, el descontento social y el desconocimiento del votante.
Los números
En la categoría diputados fueron 165.900 los votos en blanco (habían sido 63.0157 en 2019), siendo el 16,62% de los votos válidos. El departamento con el mayor porcentaje fue Tupungato con el 35,14%. En tanto, en Capital fue donde menos impacto tuvo, con el 10,56%.
Por otra parte, para senadores hubo 161.003 sufragios en blanco (61.879 en 2.019). En Tupungato, Rivadavia y Malargüe su incidencia fue superior al 30%.
En tanto, si se considera secciones electorales, fue en el segundo distrito -La Paz, Rivadavia, San Martín, Santa Rosa, Rivadavia y Junín- donde mayor voto en blanco se registró, siendo del 20,83% en diputados y el 20,26% en senadores.
Entre la Boleta Única y el descontento social
Al comparar las PASO provinciales de este año con las de hace cuatro años atrás, hay un cambio fundamental en el proceso electoral que no pasa desapercibido, que es el remplazo de la boleta “sábana” por la Boleta Única.
En este sentido, desde la Junta Electoral celebraron que se pueda observar este tipo de modificaciones en los hábitos de los votantes, porque refleja de mejor manera los intereses de los ciudadanos. “No es que ahora importan menos que antes los legisladores, sino que el hecho de elegirlos o no es mucho más simple. Antes el voto generalmente era completo para la lista del gobernador que elegían, y el corte de boleta era mínimo. Hoy se puede entender estas marcadas diferencias entre categorías como un corte de boleta“, indicaron.
Martha Reale, directora de la consultora Reale-Dalla Torre, señaló que más que una virtud, es un defecto, ya que demuestra que hay un desconocimiento ciudadano de la herramienta. “Si el porcentaje es tan alto en estas categorías es porque evidentemente ha habido un error a la hora de tildar los recuadros. Esto podía ocurrir con el debut de esta nueva forma de votar“, explicó.
Por su parte, Stella Toledo, de Consultores Asociados Mendoza, le atribuye este error tanto al descontento social con la política como al diseño de la BUP. “Este porcentaje se puede explicar por una gran apatía por parte del electorado hacia la dirigencia política, ya que están muy lejos de las necesidades de la gente. Se vota candidatos, no partidos, entonces este voto en blanco muestra que no hay políticos capaces de satisfacer las necesidades de la gente“, manifestó.
Además, Toledo señaló que las gestiones más cercanas al ciudadano son las de intendente y gobernador, por lo que es lógico que los cargos legislativos queden atrás en la intención de voto.
Gustavo Córdoba, de Zuban Córdoba y Asociados, fue muy crítico con el sistema de votación como con los dirigentes políticos.
“Las representaciones políticas están siendo tensionadas como nunca antes y la política tradicional no alcanza a cubrir las expectativas de la sociedad, tanto de mejoras en la calidad de vida como de desarrollo económico. Y son justamente, los segmentos más golpeados por la economía, los que no concurren a votar, y si lo hacen, están votando en blanco o bien anulando su voto, a modo de protesta”, sentenció.
Pero también suscribió la falta de educación respecto a una nueva herramienta electoral, distinta a la boleta sábana. “Por eso sólo la categoría de gobernador sale con menores porcentajes de votos en blanco y a medida que ves el resto de las categorías, aumenta el voto en blanco. Pésimo papel de la justicia electoral que no hace pedagogía electoral y de los partidos políticos que impulsaron este sistema”, sintetizó Córdoba.
