El Gobierno de Mendoza envió este lunes a la Legislatura su proyecto para reformar el funcionamiento de la Suprema Corte, que apunta a terminar con el llamado “Forum Shopping”, por lo que a partir de ahora las causas que lleguen se definirán por sorteo. Si bien todavía pasa el filtro legislativo, en el Ejecutivo consideran que la norma hará más transparente al máximo tribunal y descartaron las críticas sobre una “mayoría automática” que el peronismo le endilga a Rodolfo Suarez por su incidencia en ese cuerpo de supremos. 

El vocero del proyecto fue Marcelo D´Agostino, subsecretario de Justicia y el interlocutor del Ejecutivo ante la cúpula del Poder Judicial, quien reseñó que la iniciativa es parte de una secuencia que empieza con las reformas impulsadas por Alfredo Cornejo desde 2016 en adelante. 

Actualmente, las causas que llegan al tribunal decantan en dos salas: mientras que en la primera se atienden los casos penales y civiles, en la segunda llegan las causas administrativas y laborales. La sala I está conformada por Teresa Day, Pedro Llorente y Julio Gómez, mientras que en la segunda se encuentran Mario Adaro, Omar Palermo y José Valerio.

No es menor que la iniciativa llega en un momento de grieta en el cuerpo de ministros, entre los que son filorradicales y los que son filoperonistas. De hecho, en la primera predomina el ala radical, mientras que en la segunda lo hace el ala peronista. 

Con el proyecto de reforma, hay dos cuestiones principales que cambian. Primero, que desaparecen estas dos salas. Y luego incorpora al presidente de la Corte, Dalmiro Garay, que en la actualidad no participa en ninguna y sólo se incorpora al debate jurídico cuando el tribunal es convocado a pleno. 

“Hoy en día -Garay- no cumple funciones jurisdiccionales. Es un desperdicio tener un juez y que no dicte sentencia, tiene que participar dentro del sorteo, porque además esto no ocurre en ninguna provincia”, señaló el funcionario radical, para dar cuenta que Mendoza es “anacrónica” y que la exclusión actual del presidente “no tiene sentido de ser”.

D´Agostino fundamentó que esta reforma “trae una mayor transparencia al funcionamiento de la justicia y evita el `forum shopping´“. Esta modalidad del término en inglés corresponde a una maña que, desde el Gobierno, han detectado en el funcionamiento de la Corte. Pero, concretamente, en el Gobierno le apuntan a la sala II.  

Este vicio implica “la posibilidad de elegir el tribunal que sea más conveniente a los intereses de quien va a entablar una demanda”, explicó D´Agostino. Por eso, en el Ejecutivo consideran que la práctica es “un fraude” y que el modo más transparente de regular “es a través del sorteo”. 

Pero ante todo, en el Gobierno rechazan de prima facie las críticas que desde el peronismo ya han realizado sobre el proyecto. En este caso, desde el kirchnerismo sentenciaron que la iniciativa consolida la “mayoría automática” que tiene el Gobierno respecto de los miembros que responden al oficialismo.

Esto, principalmente, porque la norma estipula un tercer cambio: el mecanismo del pleno, es decir, las causas que son atendidas por el tribunal con todos sus ministros -salvo que sean recusados y se determine los subrogantes-. En este aspecto, el pleno de la Corte sólo será para las causas por inconstitucionalidad y las acciones administrativas. Actualmente, el plenario es solicitado por uno de los miembros, lo que llevó a uno de los conflictos actuales en el seno de la cúpula. 

Para D´Agostino, el proyecto regula los plenos “para evitar suspicacias”. Y afirmó: “No entiendo por qué se habla de mayoría automática cuando se llevan a sorteo, la mayoría automática se tiene dentro de la sala II“. 

En el Gobierno consideran que la respuesta a la oposición la otorga el mismo proyecto, y recalcaron que “es bueno que haya mayorías cualificadas, que intervengan todos para saber cuál es la posición de la Corte“. Caso contrario, ejemplificaron, puede llegar a declarar una inconstitucionalidad con apenas dos miembros de una sala.  

El nuevo funcionamiento

Actualmente, las causas son sorteadas en las instancias inferiores. Ahora, Suarez quiere replicar ese modelo, que se aplica con un software específico. Dado que con la norma desaparecen las salas, entonces el funcionamiento administrativo quedará para una nueva área, la Oficina de Gestión Judicial. Desde el Ejecutivo remarcaron que todo se refuncionalizará y que los cambios tendrán que realizarse con el presupuesto existente. 

Esta oficina tendrá a su vez dos secretarías. Una de gestión, que atenderá las causas de competencia originaria para la Corte y otra que se abocará a los recursos de apelación o extraordinarios. Como encargada de la agenda de los ministros, dispondrá de este sorteo para elegir a 3 de los 7 ministros que integran el tribunal para entender en una causa específica. Quedará para el tribunal definir si se hará con la tecnología que ya se utiliza o buscarán una nueva aplicación.

En el Gobierno cuentan con estadísticas para rebatir a la oposición y fundamentar contra el “forum shopping”. Consignaron que desde junio de 2018 a junio de 2022, a la sala I ingresaron 505 causas, mientras que en la II casi duplicaron: 986. Además, argumentaron que el actual sistema trae una mayor carga de trabajo a los ministros de la segunda sala y atenta contra la celeridad de los procesos.   

En tanto, en la Legislatura el oficialismo está convencido de que el proyecto será aprobado sin problemas, puesto que se necesita mayoría simple, un número al que en Cambia Mendoza llegan sin transpirar.