El gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, inauguraron este lunes el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, el primero del país en funcionar bajo la órbita exclusiva de una policía provincial y en integrarse a la red internacional IBIN de Interpol.

Durante el acto, Cornejo y Rus valoraron el funcionamiento del sistema de laboratorios forenses locales, a los que definieron como una herramienta central para la prevención, el esclarecimiento de delitos y la reducción sostenida de la violencia en Mendoza.

Al repasar los indicadores oficiales, Cornejo subrayó que Mendoza cerró el último año con 65 homicidios, frente a los 114 anuales que se registraban hace una década, pese al crecimiento poblacional. Además, precisó que en 2025 solo el 41% de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego y que apenas uno ocurrió en ocasión de robo, mientras que otros dos permanecen bajo investigación.

Por su parte, la ministra Mercedes Rus explicó por qué el nuevo laboratorio resulta clave para la seguridad pública. “Estamos hablando de los delitos más graves para la ciudadanía: homicidios, robos con armas, narcotráfico y otros comercios ilegales. Las armas son una herramienta básica en ese tipo de delitos”, sostuvo.

En ese marco, señaló que contar con un laboratorio balístico permitirá controlar mejor el comercio ilegal y la circulación de armas, no solo en Mendoza sino también a nivel regional. “Eso da más seguridad y una mejor capacidad de prevención para los delitos más costosos para la ciudadanía”, afirmó.

Rus destacó que el sistema se integra con otras herramientas ya en funcionamiento, como el laboratorio de genética, el sistema de cámaras y el laboratorio forense digital, donde se realiza ciberpatrullaje y análisis de evidencia tecnológica. “Todo esto nos permite levantar evidencia en robos, entraderas o comercios, contrastarla y obtener resultados positivos”, explicó.

Además, remarcó el valor preventivo del esclarecimiento rápido de los hechos. “No se trata solo de represión, sino de enviar un mensaje contundente: en Mendoza hay herramientas para esclarecer delitos. Eso vuelve a la provincia incómoda para el delito”, afirmó.

La ministra también subrayó la magnitud de la inversión realizada por el Gobierno provincial, que asciende a 1.6 millones de dólares. “Es una inversión grande, pero queda para la provincia y marca un hito: será el único laboratorio de este tipo manejado por una policía provincial en el país”, indicó.

Finalmente, Rus resaltó que el sistema permitirá intercambiar información con bases de datos de Estados Unidos, Chile y otros países de la región, fortaleciendo la lucha contra el crimen organizado. “Deteniendo a quienes usan armas para robar, traficar drogas o cometer delitos violentos es como logramos más seguridad, y este laboratorio es una herramienta clave para ese objetivo”, concluyó.

Cómo funcionará el sistema

El equipamiento, adquirido con una inversión superior a USD 1,6 millones, incluye estaciones de adquisición de vainas y proyectiles, un servidor de correlación, estaciones de análisis y un microscopio tridimensional. Todos estos dispositivos conforman el Sistema IBIS (Integrated Ballistic Identification System), la herramienta forense más avanzada del mundo para el seguimiento de armas de fuego y permitirá a Mendoza integrarse a la red internacional IBIN utilizada por más de 80 países.

El sistema captura y compara, mediante microscopía 3D, las microcaracterísticas que dejan proyectiles y vainas. Gracias a algoritmos de coincidencia, el IBIS revela vínculos entre distintos hechos delictivos, incluso a nivel internacional. Esto permitirá a los peritos balísticos de la provincia establecer de manera más rápida y precisa si un arma fue utilizada en uno o varios crímenes.

Además, el laboratorio facilitará cotejos rápidos de material balístico, interoperará con bases de datos nacionales e internacionales y consolidará la integración de Mendoza con la Red IBIN de Interpol, utilizada por fuerzas de seguridad de varios países de la región.

En paralelo, el proyecto prevé la creación de una Base de Evidencia Balística, donde se almacenarán datos de proyectiles disparados, vainas servidas y armas de fuego, lo que permitirá generar vínculos entre hechos criminales locales, provinciales, nacionales e incluso internacionales. A la vez, permitirá identificar conexiones con problemáticas delictivas más complejas, como el narcotráfico, la criminalidad organizada y la trata de personas.