En medio del proceso de venta de las acciones estatales de Impsa se conoció el resultado financiero de la compañía metalmecánica más emblemática de la provincia, cuya cifra pone en evidencia la compleja situación económica que atraviesa la empresa con sede en el carril Rodríguez Peña de Godoy Cruz.

El informe señala que el resultado del estado financiero contable de Impsa durante el primer semestre arrojó una pérdida de poco más de 34 mil millones de pesos, es decir, un rojo cercano a los 190 millones de pesos diarios.

Este lapidario informe muestra además el deterioro que sufrieron las cuentas de la compañía si se compara con el mismo periodo de 2023. En el periodo que va desde el 1 de enero al 30 de junio del año pasado, la empresa apenas había perdido 1.500 millones de pesos.

Es decir, en términos reales, el resultado negativo en el plano financiero de la compañía creció más de un 515% en apenas un año.

Este dato clave de las cuentas de Impsa se da en medio del proceso de venta de las acciones Clase C que tiene Mendoza y la Nación, equivalentes al 85% del total de la empresa y que, por el momento, tiene como único comprador interesado a la firma estadounidense ARC Energy.

En las últimas horas, trascendió que otras empresas consultaron al Gobierno (una de capitales chinos y otra chilena con aportes de una compañía española), aunque no hay nada oficial al respecto.

Esta empresa, líder en el sector de equipamiento para petróleo y gas, firmó una carta de intención y se comprometió a una inversión de 30 millones de dólares para capitalizar a la exPescarmona.

Tras ese acuerdo comenzó un periodo de “Due Diligence” (Debida Diligencia), que finaliza el próximo lunes 12 de agosto. En ese lapso, ARC Energy analizó el estado de Impsa para definir si presenta la oferta formal de capitalización.

“En esta etapa se han recibido consultas y pedidos concretos de aclaraciones relativas a la información sobre la empresa, contenida en la documentación disponible para todos los posibles interesados. En ese marco se determinó el pedido de extensión del plazo para concretar una oferta a considerar por ambos accionistas. Las propuestas recibidas serán sometidas a un procedimiento de selección, sujeto a reglas que aseguren la transparencia y legalidad”, señala un comunicado del gobierno mendocino.

En este contexto se decidió extender el plazo para la presentación de ofertas hasta el 15 de septiembre de 2024“Esta medida responde al avance del proceso de Debida Diligencia, y se considera razonable para asegurar que todos los interesados cuenten con la información necesaria. Al respecto, se podrán efectuar consultas sobre la situación legal y contable de la empresa, para participar activamente en este proceso”, agrega la información oficial.

De hecho, este lunes en el Boletín Oficial de la Nación se publicó la resolución que autorizaba esta prórroga de tiempo para que se conozcan las ofertas.

Crisis en la empresa

La decisión de vender las acciones del Estado se explica por el pasivo superior a los 500 millones de dólares que los compradores deberán salir a negociar con los acreedores.

A mediados de 2021, luego de una profunda crisis, Impsa tuvo que ser rescatada por el gobierno (nacional y provincial). Y si bien mantuvo su estatus de Sociedad Anónima, pasó a ser una empresa de mayoría accionaria estatal.

Actualmente, la Nación posee el 63,7% de las acciones mientras que Mendoza tiene el 21,2%. El 15,1% restante quedó en manos de privados: el fideicomiso de acreedores retuvo el 9,8% y la familia fundadora mantuvo el 5,3%.

En la conferencia de prensa realizada el pasado 4 de julio, de la que participaron el gobernador Alfredo Cornejo, y el secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía, Juan Pazo, se destacó que la decisión de vender la empresa radicaba en el pasivo superior a los 500 millones de dólares y en el rojo operativo mensual de la compañía, de aproximadamente 2,5 millones de dólares.

Impsa tiene más de 700 operarios y si bien en este proceso de venta se incluyeron garantías para sostener los puestos de trabajo. A pesar de esto, en las últimas semanas los empleados aseguraron que tuvieron complicaciones a la hora de percibir el medio aguinaldo. También adviertieron sobre retrasos salariales y falta de pago del aumento acordado en las últimas paritarias.