Foto: El Sol.

El gobernador Alfredo Cornejo y el secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía, Juan Pazo, dieron a conocer cómo será el proceso por el cual tanto Nación como la Provincia venderán las acciones que poseen en Impsa. Se abren dos interrogantes en el mediano plazo: cómo seguirá de aquí en más la privatización y cuál será el futuro del personal de la planta.

En el año 2021,ambos estados realizaron un rescate de la ex Pescarmona, aportando 20 millones de dólares para capitalizarla y evitar la quiebra de la compañía. Por esta maniobra, el Estado nacional posee el 63,7% de las acciones, la Provincia de Mendoza tiene 21,2%, mientras que el 15,1% restante se encuentra en manos privadas.

La empresa de metalmecánica no atraviesa por un buen momento. Su balance muestra un rojo de 500 millones de dólares y una pérdida mensual de otros 2,5 millones de dólares.

En este contexto, un fondo de inversión estadounidense mostró interés en adquirir Impsa, por lo que los gobiernos nacional y provincial decidieron iniciar un proceso de venta que pueda abrirse a diferentes actores. Por cuestiones de confidencialidad, el nombre de la empresa norteamericana interesada en hacerse cargo se mantiene en un estricto hermetismo.

En concreto, se firmó una carta de intención con los inversores estadounidenses, quienes aportarán 30 millones de dólares para capitalizar la compañía y poder conocer la empresa por dentro, el estado de sus finanzas y de su patrimonio para poder calcular su valor real.

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Esta no es la oferta ni mucho menos. Es una inversión a riesgo de estos fondos inversores ya que el aporte de este dinero no le garantiza la adquisición de Impsa”, explicaron desde Casa de Gobierno.

Este proceso de capitalización tendrá una duración de 30 días. Una vez finalizado, y con información real del valor de la compañía, el fondo de inversión estadounidense deberá realizar una oferta formal para adquirir las acciones.

Una vez conocida esta propuesta, se abrirá otro periodo por 60 días más, en los que se habilitará que otros actores puedan ofrecer una propuesta superadora.

Qué pasará con los empleados

La compañía ubicada en el carril Rodríguez Peña cuenta con más de 800 empleados, que se encuentran ante la incógnita sobre el futuro de la compañía.

En este contexto, tanto Pazo como Cornejo aseguraron que el fondo inversor que capitalizará la compañía, como también las futuras empresas que pretendan adquirir Impsa, tendrán que sostener los puestos de trabajo.

“El foco principal de esta capitalización es sostener las fuentes de trabajo. Incluso cuando firmemos los contratos definitivos habrán incluidas cláusulas que protejan a los trabajadores de la compañía”, explicó Juan Pazo.

El “error” que marcó Nación y la respuesta de Fayad

El secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía de la Nación aseguró que la idea de capitalizar la compañía para su futura venta esta relacionada con “la necesidad que los privados se hagan cargo” de la compañía y aseguró que desde la administración de Javier Milei “no entienden” por qué el Estado participó del salvataje de Impsa en el 2021.

Desde que el Estado comenzó a tener injerencia en la compañía, la empresa comenzó a caer. Está a las luces que esta compañía le fue mal. Fue absolutamente en vano estatizarla en 2021, no entendemos el por qué y no compartimos los fundamentos para hacerlo”, explicó Pazo.

En este sentido, el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, desestimó que fuera “un mal negocio” participar del auxilio financiero de la metalmecánica.

No fue un mal negocio, porque para nosotros no fue un negocio, sino funcionar como una especie de puente entre la administración privada que había antes del rescate y la que va a haber si todo sale bien, en un futuro cercano, replicó Fayad.