En el rigor de su significado, sexy es quien tiene atractivo físico y sexual.
Los orientales, por ejemplo, tienen muy claro que todo juego de seducción comienza con la mirada. Por eso las mujeres árabes e indias (de India) delinean sus ojos, para así llamar la atención a través de los velos que ocultan el resto de su cuerpo. Una mirada intensa puede decir más que mil palabras.
La danza árabe es una de las mejores herramientas para lograr sacar la femineidad y la capacidad sexual de una mujer. Al ser un baile centrado en los movimientos del vientre, lo solemos relacionar con lo erótico, aunque en su esencia corresponde a un ritual solo para mujeres.
Sin embargo, en la intimidad este baile es atractivo para cualquier hombre; los movimientos ondulantes, son como una serpiente que hipnotiza y que van llevando paso a paso a descubrir sensaciones en ambos que despiertan los instintos más humanos, a través de la seducción del cuerpo.
Pero existen otros bailes capaces de lograr el mismo efecto. La salsa, la samba, el tango y hasta el reggaetón pueden lograr, sacar la fiera y dar a conocer a la mujer en plena libertad.
Es que la danza es una forma social de expresión, en la que el movimiento se conecta con nuestra esencia e instintos, para dar a conocer lo que nuestra mente nos limita con las palabras y los prejuicios de la moral. El movimiento constante va liberando hormonas y feromonas.
Por otro lado, la “inteligencia” es algo que erotiza; existen hombres que las prefieren sabias y eruditas, donde verlas con libros, inmersas en el mundo del intelecto, es un fetiche de seducción que enloquece a más de alguno.
Hay hombres que son conquistados por el estómago. Lograr el equilibrio perfecto de los sabores, es un don que no todas tienen, por ello para algunas puede convertirse en su mejor arma al momento de captar la atención en medio de una actividad social. Todos recuerdan una mala comida, pero cuando prueban algo rico, nunca te olvidan.
El juego de la seducción se trata de sacar lo mejor de cada una, sea cual sea la cualidad que se tenga; lo importante es tener autoconfianza. El perfume, el maquíllaje, el mejor vestido, luce los atributos que cada mujer tiene. Esa seguridad y certeza interna es la que finalmente hará efectiva la conquista.
Fuente: emol.com
