El artista Sergio Rosas y la escribana que constató los daños ocasionados en la muestra.

El ataque de un grupo de fanáticos religiosos referenciados en la Iglesia Católica sobre una serie de obras artísticas expuestas en una muestra con temática femeninista en el Rectorado han causado estupor y rechazo. Horas después del acto que terminó en el hecho de violencia, desde la UNCuyo manifestaron su condena y pidieron volver al diálogo.

A través de un comunicado, la rectora Esther Sánchez y las autoridades universitarias manifestaron que la casa de estudios “con su pluralidad de ideas, visiones y pensamientos ofrece su espacio para la reflexión. Llama a la escucha y a aceptar las diferencias en paz”.

En el mismo mensaje, la cúpula de la UNCuyo sostuvo que “la misión de producción de conocimiento y formación de personas sólo puede llevarse adelante en un ambiente pacífico y de debate sincero donde el reconocimiento del otro y de sus ideas permita innovar y aportar soluciones que unan y no que distancien”.

Con el mensaje, el rectorado hacía hincapié en las críticas que recibió por parte de la Iglesia de la muestra que se dio en una sala del edificio universitario que se ubica en el ingreso al circuito universitario.

Es el segundo comunicado que tiene que dar Sánchez en menos de 24 horas. El primero fue para responder al Arzobispado, que había asegurado que la muestra provoca “tristeza e indignación”.

En tanto, Sánchez había decidido que la controversia sea tratada en la reunión del Consejo Superior, el máximo órgano deliberativo de la universidad.

Luego de la manifestación, donde además el grupo de personas que superaban a las 50 personas, una escribana constató los daños que sufrieron las obras.

Además se informó que intervino Policía federal y que en la mañana de este martes se realizará la denuncia pertinente.