La tendencia de concurrir a un bar o un café para aprender o conversar en inglés ya se instaló en Mendoza. La idea es disfrutar y aprender en un ambiente ameno, relajado, sin las presiones académicas o institucionales tradicionales.
Los más conocidos son los coffee talks y se utilizan más que nunca en estos tiempos donde los intercambios culturales para aprender un idioma en el extranjero, son inalcanzables para muchos. También aparecen como una herramienta útil para los que no quieren perder la fluidez del inglés, los tips de una conversación o para quienes tienen ganas de seguir incorporando vocabulario.
Claro que muchas veces son hablantes nativos que improvisan estas charlas, y muchos se prenden sólo con la intención de practicar y lejos de conformarse como una clase más organizada y formativa.
Lo bueno es que hay para todos los gustos. Los llamados bares idiomáticos son más habituales en Buenos Aires. Mundo Ligo se llama una de las propuestas que impulsó esta modalidad a través de un proyecto que se lanzó en 2012.

Una propuesta personalizada
Nora Lia, profesora de inglés, creadora y directora del espacio de aprendizaje de idiomas Passport Roving Language Studio –en Mendoza- explicó que los coffee talks que ofrecen se diferencian de una reunión improvisada. “Al contrario, nuestra propuesta tiene objetivos, formación y funciona súper bien. A la gente le encanta. Tratamos de que los grupos no sean de más de 6 personas, ya que la idea es que sean bien personalizados, que todos puedan escucharse, participar, interactuar entre ellos”, explica la docente.
Cada grupo que se conforma tiene generalmente un café asignado, y las reuniones son siempre en el mismo café. Cuentan con tres puntos estratégicos: Carrodilla, en la zona de Palmares y en el barrio Bombal.
El costo es mensual y consiste en un encuentro semanal de una hora y media.
“El docente siempre propicia una temática en inglés y así se va generando el diálogo. Es decir que trabaja como facilitador, puede intervenir aportando vocabulario nuevo, expresiones nuevas, corrigiendo pronunciación, haciendo hincapié para mejorar la conversación que muchas veces se da de a dos y que después participan los demás”, comentó la emprendedora.

Un proyecto nacido en pandemia
Passport Roving Language Studio es un emprendimiento local que surgió en plena pandemia, en 2020. “La idea, según Nora, era comenzar con las clases en espacios de coworking, pero el aislamiento obligatorio nos impulsó a explorar el mundo de las clases online. Ese año comenzamos a trabajar con algunas empresas de Mendoza, capacitando al personal, y también brindando talleres de conversación para el público general”.
En los siguientes años, a medida que se abría el aislamiento, lograron concretar las clases presenciales en espacios de coworking dictando cursos regulares de diferentes niveles, preparación para exámenes internacionales y talleres de conversación.
“La capacitación online continuó, ya que consideramos que la virtualidad había llegado para quedarse. Y este año, Passport lanzó la nueva propuesta, las Coffee Talks, para aquellos que desean practicar y mejorar su inglés”, comentó la mentora de la propuesta.
Este espacio apunta principalmente a un público general de jóvenes y adultos, así como también a la capacitación de empresas. Pero a futuro la idea es abrir un espacio propio para niños y adolescentes. La especialista aclara que el proceso de enseñanza-aprendizaje se realiza de manera creativa e innovadora, trabajando inteligencias múltiples y entrenando el pensamiento crítico.
