No es la primera vez que ocurre, pero sí es el fenómeno del que todos están hablando en la actualidad. “Mi Otra Yo”, la serie que se emite por Netflix y es protagonizada por tres amigas, convirtió en tendencia una terapia alternativa llamada constelaciones familiares.

La propuesta del gigante streaming se resume en 8 episodios y refleja la historia de estas mujeres que van descubriendo cómo sus antecesores marcaron sus vidas. Se trata de un éxito mundial que, incluso, repercutió en Mendoza.

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Tras su estreno en la plataforma, las consultas en los centros dedicados a las constelaciones crecieron exponencialmente. Incluso, en Google desde el 28 de julio, día en que Netflix subió la serie, las búsquedas del término “constelaciones familiares” se dispararon en todo el país. 

De acuerdo con los datos arrojados por Google Trends, Río Negro fue la provincia que mayores consultas registró desde el estreno de la serie. Mendoza se ubicó en el puesto número 9 y, dentro de la provincia, los departamentos en los que mayores consultas hubo fueron: San Rafael, Godoy Cruz, Las Heras, Maipú y Ciudad de Mendoza.

Los datos muestran que en 2021 hubo picos de consultas entre el 26 de septiembre y el 2 de octubre, luego fue decreciendo, entre el 13 de marzo y el 23 de julio de este año se observa una meseta en la que no se registran consultas y, tras el estreno de la serie en Netflix, hubo un importante repunte en el motor de búsquedas.

Por lo general, la persona que decide constelar es porque tiene un motivo de consulta, alguna situación de su vida que siente que es un obstáculo para avanzar. Quienes la practican abordan asuntos que les suceden en la vida desde una cierta óptica.

La mirada de la psicología

Frente a la tendencia, desde el Colegio de Psicólogos de Mendoza advirtieron que se trata de “una alternativa terapéutica que no está regulada ni reglamentada por el Ministerio de Salud, por lo tanto, no tiene ni un código de ética ni todo lo que implica ser una práctica avalada y reconocida por una entidad de sanitaria para trabajar con la salud psíquica de las personas”.

“Es interesante también dejar asentado que, en su mayoría, no son necesariamente profesionales de la salud quienes realizan esas prácticas. Es decir, cualquiera que desee formarse en eso puede hacerlo, por lo que el riesgo ante situaciones que movilizan las prácticas de las constelaciones no pueden ser resueltos por los consteladores, ya que no cuentan con los recursos (otorgados por la Salud Mental) para abordar al paciente y eso es un verdadero riesgo”, consignó Gabriela Dik, presidenta del Colegio de Psicólogos de Mendoza.

En ese sentido, enfatizó: “Desde el Colegio de Psicólogos de Mendoza y desde la Federación de Psicólogos y Psicólogas de la República Argentina (Fe.P.R.A.) no avalamos ni legitimamos estas prácticas. Esta modalidad no forma parte de nuestro ejercicio profesional”, aunque aclaró que sí existen colegas que efectúan esas prácticas.

Dik sostuvo que “no son prácticas que puedan reemplazar a los tratamientos realizados por especialistas ligados a la salud mental“, aunque consideró que “podría llegar a ser una práctica complementaria para quien la quiera efectuar“.

Mercedes Giménez es psicóloga (Matrícula 2767) y, en varias oportunidades, ha recomendado a sus pacientes complementar sus sesiones con constelaciones familiares.

“Desde la mirada sistémico/fenomenológica que tienen son un gran aporte para las personas que están haciendo un proceso terapéutico”, aseguró la profesional. Pero advierte, al igual que Dik, que “es necesario acompañar esta alternativa con una terapia convencional y tradicional para poder continuar trabajando en aquello que se observa en la dinámica de las constelaciones”.

Respecto a la importancia de las constelaciones, Giménez dijo: “Lo que permiten es observar asuntos del pasado (personal o anterior a uno) no resueltos que uno carga y lleva consigo. Se trata de un amor ciego a alguien de la familia o a algo que ha sucedido en ella y que se carga simplemente por amor”.

“Con la terapia uno puede entender que el amor puede transformarse desde otro lugar, tal vez más saludable, y así obtener una nueva información que le resulte útil para la vida”, culminó.