Este fin de semana se desarrollará en la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (Ex COSE) un encuentro socioafectivo por primera vez desde 1988. Se trata de una prueba piloto entre un interno de 19 años y su pareja embarazada, que generó críticas y preocupación entre los operadores. Sin embargo, para el director del establecimiento, Arturo Piraces, “es un derecho y un reclamo persistente”.
Personal del ex COSE denuncia que no existe un protocolo para realizar estas visitas en el establecimiento y, extraoficialmente, se supo que desde ATE le hicieron saber a las autoridades su desacuerdo ya que consideran que se pone en riesgo la integridad de los trabajadores.
“Hay reglamentar y autorizar el espacio físico. También activar un protocolo para hombres y mujeres ya que son menores. Y señalar cuáles serán las responsabilidades que tendrán los operadores en estos hechos“, resaltó Roberto Macho, secretario general de ATE.
En tanto, desde la institución admiten que aún no está listo el protocolo para avanzar con los encuentros socioafectivos, que tradicionalmente se conoce como visita higiénica.
En ese sentido, Piraces confirmó que junto con trabajadores sociales y psicólogos están en proceso de armado de la guía de actuación para que se implemente en 2024, donde se establecerán las normas de cuidado, concientización y beneficio de este derecho.

Pero el punto más importante será la construcción de un departamento para que las visitas se puedan llevar a cabo ahí. Aunque todo dependerá que el Ejecutivo lo contemple para el presupuesto del próximo año.
“Para los encuentros, la pareja tienen que traer sus sabanas y toallas. En la habitación contarán con preservativos, folletería de cuidado sexual y de prevención de enfermedades”, expresó Piraces.
El psicólogo avaló la visita socioafectiva que se realizará este fin de semana en el ex COSE y aclaró que él mismo se encargó de dar aviso a la Cámara Penal de Menores. También confirmó que la pareja del interno, de 19 años, dio su consentimiento para que se pueda realizar el encuentro.
“No siempre son encuentro sexuales. A veces, los internos o parejas necesitan un momento de privacidad para hablar cuestiones personales o familiares. Hay mucho tabú social con esto”, explicó Piraces.
En la actualidad, la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil alberga a 42 internos, todos varones. Casi el 50% son mayores de edad y en primera instancia serían ellos quienes podrán acceder al derecho de las visitas socioafectivas.
Si bien las autoridades están en pleno proceso de confección del protocolo, se analiza la posibilidad de exigir que las parejas que acudan a los encuentros socioafectivos presenten una libreta sanitaria donde conste que no tienen enfermedades de transmisión sexual. La requisa estará a cargo de personal policial femenino y, además, habrá un perro antidrogas.
Una vez que la guía de visitas se encuentre aprobada, la idea es que los internos de 16 y 17 años también puedan acceder a este derecho. En caso de que su pareja sea de la misma franja etaria, tendrá que presentar un permiso del juzgado de turno y una libreta de salud.
En tanto, está confirmado que los menores de 16 años no podrán acceder al beneficio.
Piraces recordó que aplicó esta iniciativa a finales de los 80 y reconoció que recibió “muchas críticas por sectores de la Justicia, sindicatos, de la sociedad y de la iglesia. Mendoza es muy pacata en estos temas“.
Qué dice la ley
La Ley de Ejecución Penal 26.579, permite a los mayores de 18 años a acceder a visitas conyugales, tanto entre internos de distintos penales como entre presos y parejas que están en libertad.
En la normativa se debe acreditar una vida marital, o el concubinato, previo al momento de detención. A su vez, se puede autorizar una visita si la relación afectiva comenzó después de la detención, siempre y cuando el vínculo alcance al menos los seis meses.
Hasta el momento, a nivel nacional, los menores de edad que están privados de su libertad no cuentan con este beneficio de tener visitas socioafectivas.
