En el extenso listado de críticas que parten desde el Gobierno de Mendoza hacia la Casa Rosada, los subsidios al transporte público de pasajeros ocupan un lugar preponderante. Según denunció esta semana el secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema, por cada peso que la Nación envía a las provincias del interior para sostener el precio del boleto, destina seis pesos al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Este jueves, en el marco del paro decretado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en el interior del país, la vocera presidencial Gabriela Cerruti se refirió justamente a la distribución federal de las subvenciones estatales. “La discusión sobre los subsidios en el transporte no tiene que enfrentar al Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) con las provincias”, pidió la funcionaria.
En ese sentido, aclaró que el federalismo “no pasa por un tema puntual como es el de los subsidios”.
“Esa es otra discusión, porque ustedes piden que se bajen subsidios en algunas cosas. Siempre piden que se haga lo contrario de lo que se está haciendo”, agregó Cerruti en respuesta a un periodista, durante su tradicional rueda de prensa de los días jueves en Casa de Gobierno. Y subrayó que el presidente Alberto Fernández “no declama el federalismo, sino que lo ejerce”.
Con respecto a la medida de fuerza de la UTA, la funcionaria agregó que “tiene que llegarse a una solución general y el transporte debe recibir cada vez menos subsidio y las empresas de transporte se tienen que hacer cargo de lo que tienen que hacerse cargo”
Los números de Mendoza
Mema este martes expuso ante las comisiones de Hacienda de ambas Cámaras los principales componentes del proyecto de presupuesto 2023 de la Secretaría de Servicios Públicos.
El funcionario indicó que materia de transporte, se espera que Nación desembolse el año próximo 6.396 millones en concepto de subsidios, que representan el 15% del total de la incidencia que el sistema de transporte público tiene en la provincia. Para este sistema, se destinarán un total de $43.500 millones, cuya financiación se completa en un 13% con la recaudación, y el 72% restante con fondos provinciales.
Mema contrastó el costo por kilómetro en Mendoza y en la ciudad de Rosario, “con la que se puede comparar por el tamaño del sistema”, lo que arroja $208,32 y $360,93, respectivamente, al mes de junio de este año.
En ese sentido, dijo que Mendoza está entre las más bajas del país junto con La Rioja y la ciudad de La Plata en lo que hace al servicio urbano y que “cada un peso por habitante del interior, son seis pesos para los habitantes del AMBA, sin contar el transporte ferroviario”, que Nación destina en materia de transporte.
Por ello, añadió, “hemos contemplado afrontar los costos con recursos propios con la menor presión sobre la tarifa, y seguir pelando junto al resto del país para que cambie la ecuación”.
En la misma línea, el gobernador Rodolfo Suarez señaló este miércoles que “Mendoza tiene el boleto más barato de la Argentina y mientras hay paros de transporte en todo el país, en la provincia el sistema sigue funcionando”.
Además, el mandatario dijo que analiza un inminente aumento en el boleto del transporte público que se “aproxime a la inflación”, pero que no la alcance, para disminuir el impacto en el bolsillo de los usuarios. Y explicó que “si adecuamos el boleto a la inflación, es un precio alto; pero si tuviésemos que cobrar lo que vale realmente, no lo podría pagar nadie, así que lo estamos estudiando”.
Los costos del servicio urbano de pasajeros aumentaron un 73%, de acuerdo con el informe presentado por el Ente de Movilidad Provincial (EMOP). Si Suarez toma esa cifra, ya que la decisión de establecer el incremento está en sus manos, el pasaje de colectivo podría llegar a los $70.
