Preparar leyes, asisitir a trabajos de comisiones, enfrentar al rival político en el recinto a través de la palabra e ir a reuniones en distintos puntos de la provincia para conocer los problemas de los ciudadanos que representan. Esta podría ser una síntesis muy apretada y general del trabajo de un legislador nacional. En tiempo de elecciones, cuando los candidatos buscan una banca en el Congreso, los diputados nacionales por Mendoza llegaron a cobrar en 2013 la cifra de 67 mil pesos, aproximadamente.
A raíz del último aumento salarial obtenido en febrero de este año -que fue del 21,8 por ciento-, un diputado nacional por Mendoza percibió una suma que oscila entre los 32 y los 37 mil pesos aproximadamente de dieta.
A esto se le suman 10 mil pesos por gastos de representación, según informó en su momento el diario La Nación.
Además, un legislador percibe viáticos para pasajes aéreos y terrestres. En este apartado, tienen 40 tramos a un valor de 530 pesos para aéreo y 220 para el terrestre. Si no llegan a utilizar la totalidad de estos fondos, pueden canjearlos por dinero en efectivo. Esos 40 tramos suman un total de 15 mil pesos.
Por otra parte, los legisladores mendocinos perciben un plus por desarraigo por ser representantes de una provincia. Este bonus llega a 5.800 pesos.
A su vez, sobre la dieta, los legisladores pagan impuesto a las ganancias que oscila en una suma aproximada a los 12 mil pesos. Y, por supuesto, también tienen que rendir tributo al partido que representan que, en un caso testigo, es de 3 mil pesos.
