Un cambio a la ley 7.346 que regula el ejercicio de los escribanos generó polémica y malestar entre legisladores y el Colegio Notarial de Mendoza (CNM), que expresó su “preocupación” por esa eventual modificación que, en caso de aprobarse, posibilitaría la matriculación inmediata de al menos medio centenar de profesionales.
La iniciativa en cuestión tuvo media sanción en el Senado, pero quedó trabada en Diputados a la espera de un “proyecto superador” de parte del órgano que nuclea a los notarios.
En medio aparecieron fuertes acusaciones cruzadas sobre presiones, lobby e intereses. Desde el CNM señalan que los cambios benefician “sólo a unos pocos” y “perjudican la seguridad jurídica”. Mientras que aquellos que defienden la modificación destacan que “es un acto de justicia” para quienes se recibieron después del 31 de diciembre de 2009.
Un poco de historia y bastante polémica
Durante el menemismo hubo un plan de desregulación donde se liberaron las profesiones, que incluyó a los escribanos. Luego en el año 2005, se cerró por ley nuevamente el régimen de los notarios, volviendo a imponer un concurso de antecedentes y oposición para acceder a un registro.
Esa norma estableció una excepción para los que ingresaron a la carrera antes del 31 de marzo de 2004 y egresaron antes del 31 de diciembre de 2009. A ellos se les permitía acceder directamente a un registro, ya que eran los estudiantes que quedaron en medio del cambio de las reglas en ese entonces.
Lo cierto es que la nueva modificación que ahora se analiza en la Legislatura determina que esos exceptuados podían graduarse después de 2009.
El pasado 7 de diciembre la Cámara alta dio media sanción a una iniciativa privada modificando el inciso 1 del artículo 76 de la ley N° 3.058. El proyecto fue recibido y defendido por el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff.
“En vez de la obligación de egresar durante el cursado, pueden egresar después del cursado para acceder a un registro. Es un acto de justicia. Sigue en vigencia que los escribanos rindan para acceder a un registro. La ley N° 7.346 dijo que era injusto que a los estudiantes se les cambiaran los términos de su carrera, corregimos una parte más (…)”, explicó Jaliff.
También desde la oposición se defendió la norma. El legislador del Frente de Todos, Alejandro Abraham aprovechó y envió un mensaje directo a las autoridades del Colegio Notarial: “Los que se oponen, hagan un autoexamen a ver si cursaron y se recibieron en cinco años”, sostuvo.
El malestar del Colegio Notarial
La presidenta del Colegio Notarial, María Teresa Aragona, explicó que ese cambio es una “barbaridad”. Y explicó: “No sabemos cuántos escribanos son los que están en esa situación. No nos dicen si hay que crear registros, se perjudica la seguridad jurídica”.
Sin embargo, otras fuentes del sector aseguran que alrededor de 50 escribanos se verían beneficiados con la modificación legal, “como así también abogados que puedan optar o incluso venir de otras jurisdicciones”.
“Vamos a hacer una propuesta superadora que estamos estudiando en este momento”, insistió Aragona.
Con este panorama, las autoridades del CNM se reunieron la semana pasada con el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi, quien decidió postergar el tratamiento hasta que ese proyecto llegue a la casa de las leyes.
Actualmente la provincia cuenta con 1.400 notarios, entre titulares y adscritos, con un índice de rotación “por concurso” de entre 10 a 15 por año. “Abrir una ventana para que sólo unos pocos se beneficien, generaría una grieta más”, dicen en el CNM.
Entre los cuestionamientos, desde el CNM sostienen la relación recomendada es de un notario cada 5.000 habitantes, pero que en Mendoza hay uno cada 1.800. Además remarcaron que de aprobarse la modificación de la ley N° 7.346, implicaría suspender los concursos “por no sabemos cuántos años, para poder darle el registro a esta gente”. Todo ello, teniendo en cuenta que las vacantes de registros se producen por jubilaciones, fallecimientos o suspensiones.
Cuando se aprobó la modificación en 2005, gracias a la cláusula específica, 422 estudiantes terminaron sus carreras y accedieron a un registro sin concurso. Mientras que desde 2010 hasta la fecha se entregaron 96 registros por concurso. “Para esa gente sería una injusticia que se sancione una modificación”, insistieron en el CNM.
