La CGT activó este jueves su segundo paro general en cinco meses contra la gestión de Javier Milei, con un impacto que se encamina a ser contundente gracias a la adhesión de los gremios del transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otros regiones del país. En Mendoza, si bien el Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus de Mendoza (Sipemom) se sumó formalmente, se espera que el acatamiento de los colectiveros a la medida de fuerza no sea importante.
Como estaba anunciado, en el Gran Mendoza los primeros micros comenzaron a circular a las 6 (habitualmente lo hacen a partir de las 4.30). A primera hora de la jornada, las paradas de colectivos lucían con mucha gente.
La Asociación Unida Transporte Automotor Mendoza (Autam) anticipó que el sistema de transporte de pasajeros en el Gran Mendoza funcionará “con servicios reducidos, con una prestación del 60% de los recorridos habituales”.

Una de las quejas recurrentes de las personas que aguardaban en las paradas fue el mal funcionamiento de la app “Mendotran“, que muestra en tiempo real los horarios de los colectivos, trole y metrotranvía.
“Salí antes del horario habitual y el colectivo nunca pasó. Por suerte, en la empresa en la que trabajo están al tanto de la situación y nos permiten llegar fuera de horario normal”, expresó una pasajera que aguardaba el paso de un micro.
En la zona Este, las esperas eran aún mayores. Muchos pasajeros indicaron que en promedio, superaban los 45 minutos.
Ante los recorridos reducidos de los micros, se notó una importante circulación de vehículos particulares en las calles y accesos al centro de la Ciudad.
Otra característica de esta jornada de paro nacional fue el mayor movimiento en taxi o remis. En tal sentido, según refirieron los trabajadores, “se notó una alta demanda respecto a otros de los días”.
