La gastronomía de Mendoza ha experimentado un cambio significativo en los últimos años, transformándose en una oferta más premium y orientada al turismo de alta gama. Este cambio hizo que la calidad de la oferta de gama intermedia haya caído considerablemente, pero también que afloraran los bodegones.
Claramente, una de las justificaciones de este cambio tiene que ver con que la provincia atrae a visitantes de todo el mundo que buscan una experiencia gastronómica más exclusiva y de alta calidad.
Este panorama no pasa desapercibido, de hecho, días atrás un mendocino reflexionó en las redes sociales sobre el tema y logró bastante adhesión.
“En Mendoza, ha caído considerablemente la calidad de la oferta gastronómica de gama media. Mucho menú pretencioso y poco logrado. Es mejor comer en bodegones populares, locales pequeños sin sofisticación, o, si estás dispuesto a gastar, saltar a los con premios a la vista”, describió Adolfo “Fito” Sánchez sobre el problema particular a la hora de elegir un restaurant bueno por su gastronomía, pero también barato en sus precios.
En Mendoza, ha caído considerablemente la calidad de la oferta gastronómica de gama media. Mucho menú pretencioso y poco logrado. Es mejor comer en bodegones populares, locales pequeños sin sofisticación, o, si estás dispuesto a gastar, saltar a los con premios a la vista.
— AS (@fitosanchez) February 23, 2025
Entre las respuestas recibidas, otro usuario agregó: “Le apuntan al emplatado y la innovación de sabores y te cobran una fortuna por la nueva comida cheta que ofrecen. Me parece bárbaro y no me jode que me pongas un Monet en el plato, pero poneme cantidad también. Parece que solo puede ser una cosa o la otra. Media pila.”
Le apuntan al emplatado y la innovación de sabores y te cobran una fortuna por la nueva comida cheta que ofrecen. Me parece bárbaro y no me jode que me pongas un Monet en el plato pero poneme cantidad también. Parece que solo puede ser una cosa o la otra. Media pila.
— Cคmiℓค 🇦🇷🇧🇷 (@kmiis) February 25, 2025
El auge de los bodegones
Que la clase media en Mendoza hoy opte por opciones como los bodegones tradicionales se explica por varios motivos. Uno de ellos tiene que ver con que los precios son más asequibles que los restaurantes de alta gama, lo que los hace más accesibles para el comensal
Este tipo de espacios ofrecen platos tradicionales y caseros que son apreciados por la clase media, que busca una comida auténtica y sin pretensiones. Pero también por los precios más accesibles respecto a los platos que ofrecen otros restó y, sobre todo, las bodegas con los menú de pasos que, principalmente, están orientados al turista extranjero.
Además, se destacan por un ambiente acogedor y familiar, otorgando una experiencia gastronómica mucho más relajada.
“Nosotros particularmente recibimos todo tipo de clientes. Todo el tiempo trabajamos en otorgarle a los comensales una experiencia diferente, en la que puedan sentirse como en casa“, describió a El Sol César Marcucci que junto a su hermano Dante llevan adelante Fray Luis Bar, en Godoy Cruz.




A la hora de hablar de la tendencia de los mendocinos por ir a comer a los bodegones, César, expresó: “No nos gusta hablar de tendencias porque las tendencias pasan y el bodegón es para siempre, ojalá seamos muchos más, es un buen aporte a la gastronomía local“.
El empresario, además, aclaró que sus platos son variados y tradicionales, desde una tortilla de papas hasta pastas, mariscos o asado. “Hay para todos los gustos y bolsillos y no sólo nos eligen los mendocinos, sino que los turistas también llegan y se van encantados. No hay como comer un buen plato de pastas o un buen asado con costillas anchas“, graficó.
Para Eduardo Cardozo, uno de los dueños de Al Rescoldo (Maipú) junto con Luis Lazzarini, Rossana, Marianella y Leandro, no hay en la provincia un auge de bodegones, ya que son muy pocos los que vienen trabajando desde hace años.




“Nosotros somos pioneros y uno de los mejores, con respeto a los colegas, pero el bodegón es un lugar que tiene que tener historia, sobre todo, una base de comida y de clientes que se sientan cómodos y crean que están en un ambiente distinto a lo que generalmente se observa en los restaurantes, por eso bodegón es una palabra grande para muchos locales de Mendoza“, enfatizó.
Respecto a las preferencias de los mendocinos por estos espacios, el empresario contó que “por lo general, la gente busca reencontrarse con su pasado, con su historia. Elegir una comida tradicional que te remonte a otros años, otras épocas es propio de un bodegón“.
Cómo se explica el fenómeno de los bodegones
Para los especialistas, el fenómeno no es nuevo y se está imponiendo por varios factores, especialmente, económicos.
“Es un fenómeno que se venía dando hace un tiempo y que ha mutado últimamente. Mendoza es una provincia típicamente turística y eso beneficia al comercio, la hotelería y la gastronomía. Desde fines del 2023, tras la fuerte devaluación que sufrió el país, las cosas cambiaron: Argentina se transformó en un país caro para los residentes, no así para los extranjeros, especialmente para chilenos y brasileños“, explicó el economista José Vargas.
El especialista recordó que, años atrás, la clase típica media tenía dentro de sus consumos típicos unas tres o cuatro salidas mensuales a comer en familia a restaurantes de gama media hacia arriba.

“Esto lamentablemente con la caída del poder adquisitivo cambió de manera considerable. Hoy la salida de la familia se da en menor cantidad y a lugares no tan premium. Se escogen espacios en los que los menús son menos costosos, entre ellos, aparecen los bodegones, con platos para todos los gustos y bolsillos, ya no restaurantes donde uno paga el cubierto a un valor superior“, dijo el economista.
