Pasadas las 8 de la mañana el cielo de la Ciudad de Mendoza se tiñó de un intenso naranja y nos regaló una imagen digna de una postal.
Aún con la luna presente sobre el cielo y un celeste que comenzaba a asomarse tímido.
Las imágenes fueron capturadas por uno de los fotógrafos de El Sol en el momento justo en que amanecía.

Hay momentos del día que tienen una luz mágica que permiten capturar las mejores postales. La salida y el ocaso del sol forman parte de esos instantes, con efectos, sombras y contornos preciosos e ideales para disfrutar.
Esos breves periodos tienen nombre: se llaman la hora dorada y la hora azul. La definición de ambos momentos, de acuerdo con el portal Hello Creatividad, es el siguiente:
- La hora dorada es ese instante, aproximadamente, justo antes de que salga el sol o justo antes de ponerse del todo. Genera una luz cálida y atractiva visualmente que sería imposible conseguir en otros momentos del día.
- La hora azul es esa franja del día justo antes de la hora dorada (por las mañanas) y a continuación de la hora dorada (en el caso de la puesta del sol). En ese momento el cielo pierde esos tonos amarillos y anaranjados y empiezan a aparecer los azules intensos.



