Para evitar la falta de bancos en los establecimientos educativos, como ocurrió en el 2022, el Gobierno llamó a licitación para adquirir sillas y mesas este año a través de una modalidad que le permitirá comprar a demanda.

La Dirección General de Escuelas (DGE), conducida por José Thomas, para sortear quejas similares a las que surgieron durante el ciclo lectivo anterior, quiere asegurarse la disponibilidad de mobiliario por parte de los fabricantes.

El procedimiento se denomina “licitación pública por convenio marco”, esto significa que el Estado no fija un monto presupuestario para cierta cantidad de insumos, sino que los oferentes deben presentar un catálogo de productos, al que el Estado accederá según las necesidades que se vayan reportando.

En la lista de muebles que el gobierno escolar quiere adquirir hay sillas, pupitres, mesas, escritorios, armarios, bancos, mesones y pizarrones. Pero también calefactores, termotanques, cocinas, bombas cisternas y matafuegos.

“Es un proceso con una adjudicación más ágil, que permite una entrega mucho más fácil. De esta forma evitamos los inconvenientes con grandes licitaciones o los problemas que tuvimos con las entregas de Nación”, afirmó Patricio Cabral, jefe de Gabinete de la Dirección General de Escuelas (DGE).

El problema del año pasado tuvo varios factores, según las autoridades. Por un lado, los envíos de fondos nacionales a la Provincia que no llegaron y problemas de los fabricantes por retrasos de producción y falta de stock. Por otro, el aumento de la matrícula escolar, en unos 10.000 estudiantes.

Ante las quejas, la DGE tuvo que salir a comprar bancos. En junio pasado licitó 7.500 pupitres, 300 mesas y 800 sillas de primer grado, entre otras cosas, por $205.060.000, en conjunto con la Nación. 

Cabral dijo que esto se comenzó a distribuir en 2022, y continuará llegando a las escuelas en las próximas semanas. “Estamos previendo comenzar (las clases) sin problemas, la distribución continuará cuando esté el personal en los establecimientos”, señaló Cabral.

Garantizar la posibilidad de compra

En cuanto a la figura elegida para licitar, el jefe de Gabinete de la DGE, explicó: “El llamado lo hace el Ministerio de Hacienda y es una licitación que permite que se presenten proveedores que se comprometen a fijar el precio y la disponibilidad, pero la compra no se hace efectiva hasta que surja la necesidad de proceder a la adquisición. Como es una metodología ágil, pensamos incluir también heladeras y freezer”.

El objetivo es seleccionar al oferente y conformar un mercado público llamado catálogo de oferta permanente, donde las cantidades indicadas pueden modificarse, como también los precios cotizados. Esta es una modalidad licitatoria que ha sido utilizada en otros casos como, por ejemplo, artículos de librería, y estará disponible para otros sectores del Estado, no sólo para la DGE.

La apertura de sobres se realizó el 20 de enero y se están analizando las propuestas. No todas presentaron ofertas para cada uno de los ítems solicitados por el Gobierno, por lo que los adjudicados pueden ser más de uno.

Las empresas que participaron fueron Tamecas SRL, Raúl E. Mónaco SA, Florena Constructora e Inmobiliaria SRL, y Educando SR y LM Amoblamientos SRL.

Falta de sillas

Los inconvenientes derivaron en denuncias desde distintos establecimientos que reportaron que había alumnos que no podían tomar clases porque no tenían donde sentarse. Algunos casos fueron los de la escuela José Vicente Zapata N° 4-001, la Químicos Argentinos Nº 4-132 y la Julia Silva de Cejas de Vista Flores Nº 4-035.

Los reclamos no quedaron ahí, ya que se metió el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), basándose en un informe del Centro de Investigación Social de Mendoza, que decía que el faltante llegaba al “53% de las escuelas”.