A 7.067 kilómetros de Caracas, cerca de 4 mil venezolanos viven hoy en Mendoza. Aún con la ilusión de algún día volver a su país, la jornada de este jueves movilizó a una gran parte de esta comunidad en el centro mendocino, quienes tiñeron el “Kilometro 0” de rojo, amarillo y azul. Algunos relataron su historia y compartieron su esperanza y hasta miedo por lo que hoy sucede en Venezuela.
La movilización fue convocada por Marina Corina Machado, líder de la oposición venezolana, pero la orquestación en nuestra provincia fue efectuada por el Comando con Venezuela-Mendoza.
Desde esta organización, Romily Salazar sostuvo que la detención de Machado cambió radicalmente sus planes para el día de hoy: “Teníamos una temática para la concentración y se nos cambió todo a raíz de la intersección que le hicieron a nuestra líder”.

Lo ocurrido en Caracas con Machado y la convulsa jornada en general generó un gran nerviosismo en todos los presentes, principalmente en los que aún tiene familia en Venezuela. Salazar expuso que “desde esta mañana estamos con el corazón en Venezuela. Tenemos muchos sentimientos encontrados, ¿sabes? De alegría, de tristeza, pero a la vez con mucha fe”.
La venezolana detalló cómo es la organización en la provincia a partir de lo que sucede en su patria: “Nosotros estamos lejos, pero no ausentes. Seguimos y hacemos las movilizaciones según los lineamientos que nos bajan de Caracas”.
Debido a que muchos dejaron a sus familiares en su país de origen, viven el día a día con temor respecto a las acciones del régimen. Más aún en jornadas convulsas como la de este jueves. “Sentimos miedo, por supuesto, que estamos preocupados porque no sabemos qué pueda pasar”, reconoció la mujer. Y puso énfasis en la severidad del Gobierno de Nicolás Maduro: “Acuérdense que no estamos hablando con cualquier régimen. Es un régimen dictatorial, es un régimen de narcotraficantes, es un régimen asesino“.






Las historias y fe de dos venezolanos
Entre los varios asistentes, dos venezolanos radicados hace años en Mendoza dieron sus impresiones sobre lo que está ocurriendo en su país, sus historias de vida y las expectativas a futuro.
De los primeros en llegar, El Sol pudo hablar con Manuel Sequera, que hace 3 años eligió Mendoza como su casa adoptiva y se dedica al comercio.
Oriundo del occidente de su país, aseguró ser “uno de los que más ha sido perjudicado por este Gobierno desde que llegó (Hugo) Chávez”. Desde la llegada del chavismo al poder, sus negocios fueron cerrados y, por formar parte de la oposición, aseguró que fue perseguido.
Sequera consideró que el pueblo argentino “nos ha abierto las puertas”. Y manifestó el dolor por la situación de sus compatriotas en otros países: “No es como en otros países en los que nos discriminan“.
Manuel recordó lo que ocurrió en el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez en 1958 y lo comparó con el momento actual de su país.
La detención de María Corina Machado fue, a ojos de Sequera, “un punto clave. Nos da confianza y el pueblo venezolano ya perdió el miedo“, y agregó que la “comunidad entera reaccionó”.
Alexander Pérez lleva más de 7 años residiendo en suelo mendocino junto a su familia.
“Tenemos las esperanzas firmes. Eso no se cambia ni se negocia“, comentó Alexander parafraseando a Machado.
El extranjero -que en su país se desempeñaba como ingeniero y en Mendoza se maneja con un negocio de viandas- recordó que, desde que emigró de su patria, no ha vuelto a ver a su familia: “Son 7 años sin ver a mi viejo, estoy loco porque mañana se juramente Edmundo, se vaya Maduro, y pueda volver a ver a mis padres”.
Pérez dio una oscura predicción del futuro venezolano si es que Maduro se “atornillase al poder”:
“Si lo logra concretar, vamos a ver otros 4 o 5 millones de venezolanos que van a salir” lo que supondría un nuevo éxodo migratorio masivo, y sumó que “lamentablemente van a quedarse mucha gente adulta y todos los jóvenes van a volver a salir”.
Por último, agregó lo importante que fue el recibimiento argentino, y mendocino, en los inciertos momentos de llegar como extranjero, más aún en las condiciones que se encontraba su país de origen:
“Es difícil emigrar, comenzar de cero, venirte sin nada. Pero gracias a dios, y les damos muchas gracias a los argentinos que nos recibieron y nos reciben” explicó.
A partir de la hospitalidad mostrada en el país, y sumando la facilidad para tener los papeles en regla, Alexander definió a la Argentina como su recomendación “con los ojos cerrados” para los venezolanos que deban emigrar.
