Manuel Adorni

La situación política de Manuel Adorni continúa sumando tensión dentro del Congreso. Mientras el Gobierno asegura que cuenta con los apoyos necesarios para frenar cualquier intento de avanzar contra el jefe de Gabinete, en el PRO y la Unión Cívica Radical comenzaron a surgir señales de distancia frente a las explicaciones que brindó sobre el crecimiento de su patrimonio.

En la Casa Rosada sostienen que los números siguen siendo favorables y descartan la posibilidad de que prospere una eventual remoción del funcionario. Sin embargo, admiten que la oposición logró instalar el tema en la agenda política y que busca capitalizar el desgaste generado por la controversia.

Javier Milei con Manuel Adorni

“Tenemos los votos para evitar cualquier avance. Además, el proceso es complejo”, aseguró una fuente de la mesa política del Gobierno.

No obstante, desde sectores dialoguistas reconocen que podría existir margen para habilitar una discusión parlamentaria. Según confiaron fuentes legislativas, tanto el PRO como la UCR analizan la posibilidad de acompañar el emplazamiento de comisiones para debatir pedidos de interpelación impulsados por la oposición.

“Si el radicalismo está de acuerdo, es factible que se vote el emplazamiento de las comisiones para la interpelación”, señaló un dirigente del PRO involucrado en las negociaciones.

La ofensiva opositora incluye iniciativas tanto en Diputados como en el Senado. El Partido Justicialista busca avanzar con una sesión especial para debatir la situación del funcionario, mientras que en la Cámara baja ya fueron presentados varios pedidos para que Adorni brinde explicaciones ante los legisladores.

De todos modos, el mecanismo institucional para una eventual remoción es extenso. Primero debe aprobarse una interpelación y luego ambas cámaras tendrían que acompañar una moción de censura, algo que requiere mayoría absoluta.

La principal preocupación del oficialismo no pasa hoy por los votos de la oposición, sino por el creciente malestar entre algunos de sus aliados parlamentarios, que comenzaron a mostrar diferencias respecto de las explicaciones ofrecidas por Adorni sobre su situación patrimonial.

Para reforzar respaldos, el Gobierno activó una ronda de conversaciones encabezada por la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior Diego Santilli y el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt.

Como parte de la estrategia para descomprimir la situación, la mesa política de La Libertad Avanza resolvió que Adorni se presente en el Congreso durante las próximas semanas. El jefe de Gabinete expondría su informe de gestión ante el Senado a comienzos de julio, en una instancia que también servirá para responder cuestionamientos de la oposición.

Mientras tanto, el oficialismo sigue de cerca el movimiento de sus socios legislativos. Aunque por ahora no advierten riesgos concretos para la continuidad del funcionario, reconocen que la polémica abrió un frente inesperado en un momento sensible para el Gobierno.