La serie de muertes e internados provocada por cocaína envenenada activó una red de toxicólogos de todo el país ante un evento masivo como el que se produjo en provincia de Buenos Aires, con el objetivo de compartir la consulta clínica. En esa red se encuentra el especialista mendocino Sergio Saracco, que advirtió sobre los riesgos que una sustancia química puede provocar en el organismo cuando es cortada con otros elementos y que puede ser letales para la vida.

En primer lugar, Saracco señaló que “esto no es cocaína“, en relación al producto que las personas afectadas compraron y consumieron, sino que “hablamos de una sustancia que fue comercalizada como cocaíana con una alta toxicidad“.  

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Para el toxicólogo mendocino, estas sutancias “siempre ponen en riesgo la vida, a veces sale bien, a veces sale mal“. El médico puso como ejemplo que, cuando receta un medicamento, siempre se le pregunta al profesional qué tipo de efectos secundarios tiene y, por otro lado, se pregunta al paciente si es hipertenso o cardiópata. “Ahora, cuando van a una fiesta y les dan una `pepa´ nunca se hacen el planteo de qué están comprando”, expuso.

Respecto a los cortes para estirar la sustancia que produjo por ahora 12 muertos y 50 internados, Saracco indicó que “la hipótesis que se maneja es que han vendido como cocaína otra sustancia sintética. En 12 horas se identificará la determinación, porque se cuenta con la droga pura al haber hecho el secuestro”. 

El especialista consideró que “generalmente la droga que circula en la calle tiene muy bajo contenido en cocaína“, que suele ser estirada a su vez con otros elementos químicos, ya sea para lograr más cantidad, ya sea para emular el efecto. 

Entre las primeras, para lograr volumen se encuentran los almidones o aquellas que simulen el color del cristal, como el manitol.

Entre las segundas, para simular el efecto suele utilizarse la cafeína, que “en su pureza es cristalina blanca y se trata de una sustancia psicoactiva, estimulante”; también se puede simular el efecto anestesico, para lo que se utiliza la lidocaína como corte; y para conseguir el efecto de rigidez, se usan muy bajas dosis de estricnina. “Muy baja porque puede producir la muerte. La estricnina se usaba como raticida hasta que fue prohibida en los `80”, explicó Saracco.

Este tipo de cortes se tienen que hacer de forma muy controlada porque si no se les muere el paciente“, sostuvo. 

Pero el toxicólogo no descarta que puedan haberse utilizado otro tipo de drogas sintéticas, como la 2C-B -una feniletilamina- o el fentanilo, de la familia de los opiáceos. Por el momento, se esperan las necropsias para determinar cuáles fueron las causas de los decesos, pero en tanto la Justicia también cuenta con la sustancia requisada en un allanamiento para hacerla analizar.

En estos casos, este tipo de sustancias adulteradas pueden comprometer lo neurológico y lo cardiopulmonar. Como se evidencia en los casos ocurridos en Hurlingham y Tres de Febrero, provocan la muerte. Saracco concluyó “aquel que la compró no la tiene guardada, sino que ya la consumió. Lo esperable es que los eventos que hay son los que están”, en referencia a que se trata de un acontecimiento acotado o puntual. 

“Seguramente en Buenos Aires ha habido un problema -de lo que uno puede presuponer- a la hora de empaquetar”, consideró el médico mendocino. 

En tanto, el Ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires emitió un comunicado pidiendo a quienes hayan adquirido esta sustancia adulterada en las últimas 24 horas que la descarten y no la consumen por su letalidad.

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Los últimos casos de intoxicaciones masivas que provocaron muertes y desató una investigación penal fue en la TimeWarp, una fiesta electrónica ocurrida en 2016 en el Complejo Costa Salguero en la que murieron 5 personas y decenas tuvieron que ser hospitalizadas.

Más atrás en el tiempo se recuerda los 29 decesos provocados por la adulteración de vinos en San Juan, en la década de los `90. En aquel caso se estiró el vino con alcohol metílico.