Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) ratificaron que se buscará “mejorar la oferta educativa para los chicos con problemas de conducta”. En este sentido la subsecretaria de Planeamiento y Evaluación de la Calidad Educativa, Emma Cunietti, aseguró en diálogo con El Sol: “Podemos tener escuelas y más docentes que se especialicen en el tratamiento de estos pibes”.
Hace algunos días la funcionaria se había referido a la “escolaridad protegida” con relación a los niños con mayor vulnerabilidad. Y en este punto agregó: “Podríamos tener chicos con escolaridad transitoria en otro espacio y que después vuelvan a su lugar de origen; podríamos tener situaciones de escolaridad individual; puede darse más apoyo educativo, puede generarse otra cantidad de alumnos por curso o implementarse sistemas semipresenciales. Lo que no podemos creer es que con la misma escuela podamos satisfacer la demanda de chicos muy diferentes”.

Al describir el contexto actual, Cunietti indicó: “El problema que tenemos hoy es que para que el chico esté en la escuela terminamos generando situaciones muy difíciles para el resto de la comunidad educativa, por ejemplo, en el caso de un pibe que es muy intrusivo y que genera una situación de violencia con los compañeros, para que él esté en la escuela, terminamos haciendo peligrar la escolaridad del compañero que se siente agredido”.
Moretti: “Hay que repensar la educación otra vez. El problema no pasa por el dinero o la tecnología, hay que animarse a cambiar los paradigmas”
Mientras tanto, el especialista y profesor Alfredo Moretti, de amplia experiencia en la educación terciaria y en formación de equipos gerenciales, puso el acento en el cambio de los paradigmas y en la formación de profesores, y dijo: “Me parece interesante tomar la decisión de no expulsar del sistema a los alumnos, como lo expresó Cunietti. Está bien pensar lugares y espacios distintos para tratar a chicos que tienen problemas. Hay que cuidar que el chico no se vaya del sistema escolar”. Y recordó que 50% de los chicos de las escuelas secundarias no egresan porque abandonan antes de terminar.
Moretti comentó la experiencia en España del proyecto Horizonte 20-20, que propone un sistema que no tiene horarios ni horas cátedras ni lugares físicos predeterminados. “Se vinculan a partir de lo que les interesa a los alumnos”, indicó.
El especialista agregó que en México desarrollan otra experiencia de educación no escolarizada, en la cual, los alumnos tienen entre 4 y 12 años. Los niños arman su currículo sobre la base de la idea de sus educadores de no perder el tiempo en saberes que no necesitan.
Otro ejemplo que Moretti es el de Finlandia, donde terminan de eliminar los currículos y se guían sólo por tópicos, es decir, proyectos.
De todos modos, el experto puso énfasis en la formación de profesores nuevos. “Los docentes vienen formados para un escenario que ya no existe. Están entrenados para desarrollar un programa de contenidos con prescindencia de si eso potencia o no capacidades en los alumnos. Está totalmente ausente la dimensión emocional y el currículum se estructura sobre la individualidad del alumno y no su construcción social del conocimiento, entre otras cosas”, afirmó.
