Impsa oficializó en un reciente informe presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) que registró pérdidas por 2.190 millones de pesos en el primer trimestre de 2023. Por otra parte, la empresa se prepara para vender parte de sus acciones en el mercado bursátil y volvió a mirar con entusiasmo al gigante mercado brasileño.
El último reporte sobre los estados financieros de la ex Pescarmona refleja que “el resultado antes de impuesto a las ganancias arrojó una ganancia de 2.619 millones de pesos para la empresa, casi cuatro veces más que los 540 millones de pesos registrados el mismo periodo del año anterior”, señalaron desde la empresa.
Sin embargo, aclararon que “el efecto del cálculo del impuesto a las ganancias por aplicación del método del impuesto diferido y el ajuste por inflación impositivo revirtió la ganancia y del ejercicio y llevó el resultado final a una pérdida de 2.190 millones de pesos”.
En términos reales -es decir, sin tomar en cuenta a la inflación-, las pérdidas acumuladas en entre enero y marzo de 2023 crecieron 4,8% contra el mismo período del año pasado: treparon a 2.190 millones de pesos desde los 2.089 millones de 2022.
El estado contable del primer trimestre destaca además que la ex Industrias Metalúrgicas Pescarmona tiene un patrimonio neto equivalente a 10.234 millones de pesos.
La emblemática empresa fue “rescatada” a mediados de 2021, cuando el Gobierno nacional y el mendocino inyectaron en conjunto 20 millones de dólares para capitalizarla. Desde momento está bajo control accionario del Estado Nacional (63,7%), mientras que Mendoza posee 21,2%, el fideicomiso de acreedores retiene 9,8% y la familia fundadora mantiene 5,3%.
Luego de reestructurar su deuda y de la capitalización de la empresa gracias a los fondos aportados por la Nación y por Mendoza, ahora Impsa se prepara para dar el tercer paso del plan para salir de la grave crisis provocada por desmanejos internos y millonarias deudas generadas por proyectos truncos en Brasil y Venezuela.
Se trata de la venta de las acciones clase A (de los fideicomisos que integran el BID, el Banco Nación, el BICE y bonistas internacionales) y clase B (pertenecientes la familia Pescarmona).
“La idea de cotizar en Bolsa es algo que se decidió desde la capitalización”, indicaron desde Impsa. Para poder negociar acciones en el mercado de valores, el directorio de la empresa aprobó el 22 de marzo pasado la formación de un Comité de Auditoría para brindarle “mayor transparencia” a la operación.
Brasil en la mira
Por otra parte, entre sus principales proyectos, Impsa volvió a mirar con entusiasmo a Brasil, el mercado de energía renovable más grande de América del Sur.
En tal sentido, realiza estudios de ingeniería avanzada sobre la Central Hidroeléctrica Santo Antonio, en Brasil, para determinar las causas que producen fallas en las turbinas y proponer una solución para implementar en las 50 unidades. “Es un reconocimiento a la tecnología de Impsa que marca, a su vez, el regreso a Brasil”, resaltan en la compañía.
Los proyectos
Desde la compañía destacan que durante el primer trimestre del año se firmaron nuevos contratos y se continuó con el desarrollo de distintos proyectos vinculados a la generación de energía a partir de recursos renovables y al diseño y fabricación de equipos para la industria de procesos y la energía nuclear.
Los principales proyectos son:
- Construcción de un Parque Solar en San Juan: en febrero la empresa Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE) contrató a IMPSA para construir y poner en marcha el Parque Fotovoltaico Ullum Alfa, que tendrá una capacidad instalada de 50 MW.
- Avances en la creación del CENTEC: en febrero y marzo llamó a licitación para la construcción del edificio central y la adquisición de parte del equipamiento del primer Centro Tecnológico en Energías Renovables de la región de Cuyo (Centec), ubicado en el predio de IMPSA. Contará con ocho laboratorios y estará orientado a la investigación y desarrollo de tecnologías de generación, almacenamiento, distribución y gestión de energía renovables con incorporación de inteligencia artificial.
- Ensayo del contenedor para comercializar Cobalto 60: en febrero IMPSA realizó con éxito el ensayo de caída de un modelo a escala reducida del contenedor para comercializar Cobalto 60, un insumo clave para las industrias alimenticia y de la salud. El proyecto abarca desde el desarrollo de la ingeniería de detalle, hasta la simulación de los ensayos, la fabricación de los prototipos, los ensayos físicos, el licenciamiento y la fabricación de los equipos homologados.
- Nuevos componentes para el CAREM: en marzo IMPSA firmó un contrato con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para fabricar componentes auxiliares del reactor nuclear de potencia CAREM, el primero diseñado y construido íntegramente en la Argentina.
Por otra parte, Impsa manifestó que en su Centro de Desarrollo Tecnológico en Godoy Cruz, continúa con el desarrollo y fabricación de iniciativas como:
- Turbinas para la Central Hidroeléctrica de Yacyretá, en Corrientes.
- Equipamientos para la Central Hidroeléctrica El Tambolar, en San Juan.
- Reactor desulfurizador y distintos equipos pesados en para la ampliación y modernización de la refinería de YPF en Luján de Cuyo.
- Recipiente de presión del CAREM, el primer reactor nuclear de potencia íntegramente diseñado y construido en la Argentina.
- Modernización del Tanque Argentino Mediano (TAM) 2C, el principal vehículo blindado del país.
- Grúa para el Astillero en la Base Naval “Puerto Belgrano”, en Bahía Blanca.
