El programa ProHuerta cumplió 33 años.

La crisis sanitaria y ambiental provocó una profunda reflexión sobre el estilo de vida y la relación con el entorno en millones de personas. La importancia de los espacios del hogar, la familia y la comunidad ha sido revaluada, y junto con ello, la necesidad de replantear la forma en que se producen los alimentos. En este contexto, desde hace 33 años, Argentina cuenta con el programa ProHuerta, que en Mendoza ha permitido crear 40.000 huertas agroecológicas.

Este programa se enfoca en brindar apoyo a familias en situación de inseguridad alimentaria, productores y organizaciones de la agricultura familiar. Su objetivo es fomentar el acceso a una alimentación saludable mediante la producción agroecológica de alimentos. Es una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que nació el 3 de agosto de 1990.

“Hoy el programa, en Mendoza y San Juan, acompaña experiencias de producción, agregado de valor y comercialización de alimentos en todos los distritos de las dos provincias, a través de 23 agencias de Extensión Rural de INTA y de más de 1.500 promotores voluntarios. Cada temporada, colaboramos con 50.000 colecciones de semillas que abastecen a huertas familiares y escolares, y 120 bolsones de fraccionamiento mayor destinados a espacios productivos comunitarios de una hectárea”, indicó la ingeniera agrónoma Laura Lafalla, asistente regional de ProHuerta.

De acuerdo a lo señalado por los expertos del INTA, el enfoque agroecológico del programa se basa en imitar los procesos naturales, impidiendo el uso de insumos externos y promoviendo la autoproducción de semillas y fertilizantes naturales. Así, la agroecología se preocupa tanto por el bienestar de quienes producen los alimentos como por los que los consumen, promoviendo la producción local de alimentos sanos y seguros.

Cómo acceder a un kit de semillas

En Mendoza, el programa asiste a más de 40.000 familias con entrega de semillas, animales de granja (hay que estar en la base de datos con una huerta), frutales, aromáticas, herramientas y capacitaciones. En la Zona Este, es ejecutado por técnicos dependientes de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Junín y llega a más de 4.000 familias, 25 instituciones, 50 escuelas y 40 pequeños productores.

Según indican los ingenieros agrónomos que participan de este plan, cualquier mendocino puede tener una huerta en su casa, el tamaño y la forma dependerá del espacio con el que se cuente. Se necesita un espacio soleado y una fuente de agua para riego. Dependiendo de las condiciones del lugar, la huerta podrá realizarse en el suelo o tendrá que ser en contenedores.

Los kits de semilla de primavera se comenzará a entregar en los próximos días y quienes deseen solicitarlo puede contactarse con las Agencias de Extensión Rural del INTA en Mendoza para formar parte del programa: quienes vivan en Gran Mendoza pueden contactar con Estación Experimental Agropecuaria Mendoza y para la Zona Este con INTA Junín.