El aerosteon riocoloradensis (huesos llenos de aire del río Colorado) es el primer dinosaurio descubierto que posee una estructura ósea similar a la de las aves, lo que traerá una gran repercusión mundial en el ámbito científico. Fue en el departamento de Malargüe, en Cañadón Amarillo, cerca del límite con la provincia de Neuquén. Luego de 12 años de trabajo, los paleontólogos Ricardo Martínez y Oscar Alcober, de la Universidad Nacional de San Juan, junto con Paul Sereno, de la Universidad de Chicago y del equipo de la National Geographic Explorer in Residence, pudieron presentar al mundo el primer dinosaurio carnívoro de Mendoza.
Alcober comentó que se dirigieron a la zona en 1993 con la esperanza de encontrar fósiles y, luego de tres años de campaña, consiguieron la financiación de la alta casa de estudios norteamericana. El hallazgo de este depredador es el resultado de mucho tiempo de espera, ya que el terreno hostil dificultaba la tarea de los profesionales. Los elementos encontrados al margen del río Colorado, al sur de la provincia, indican que, en la época en que habitaba esta especie, las condiciones climáticas eran muy húmedas, muy diferentes a las actuales.
Para darse una idea de la magnitud del aerosteon, medía 10 metros de largo por dos de alto y el hueso de la pubis medía un metro.“Realmente, no teníamos idea de que existía”, comentó Alcober. La controversia surgió respecto del modo de respiración de estos gigantes del pasado. El hallazgo fue calificado por los científicos como un eslabón imprescindible para la cadena evolutiva. Especialistas de la Universidad de Chicago estudiaron los huesos encontrados por medio de pruebas puntuales y determinaron la similitud con las aves.
Actualmente, los restos se encuentran en Ezeiza y estarán en el museo Cornelio Moyano hasta que finalmente vuelvan a Malargüe. El gobernador Celso Jaque dijo que era un día especial tanto para la provincia como para Argentina y el mundo. El funcionario agradeció a los paleontólogos y pidió la devolución de los restos al lugar de origen. “Es muy importante conocer esta especie que pobló la región”, indicó.
En sus huesos, este carnívoro contenía sacos de aire, es decir, orificios que hacen la estructura ósea más liviana, igual a la que permite a las aves volar. Hasta el momento se sospechaba que los dinosaurios respiraban como estos animales pero con este hallazgo se tiene una total certeza. Esto significa para Alcober un importante motivo para que científicos de todo el mundo visiten la provincia. La excavación, que duró unos 12 años, tuvo su dificultad porque los restos se encontraban en rocas, haciendo muy compleja la tarea de los paleontólogos.
El trabajo fue arduo, como lo será la reconstrucción del esqueleto en tamaño real que intentarán realizar. El aerosteon riocoloradensis se alimentaba de otras especies herbívoras y habitaba solamente en América del Sur, ya que en esos tiempos el continente estaba separado. La Secretaría de Cultura del Gobierno de Mendoza, el Museo de Ciencias Naturales, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan, y la National Geographic Society auspiciaron la presentación del descubrimiento.
