Germán Di Césare, una figura clave en la consolidación del Malbec y otras cepas nacionales en el escenario global, fue distinguido como Enólogo del Año por el crítico británico Tim Atkin.
Tras el reconocimiento, el director técnico enológico de la bodega Trivento se mostró agradecido, resaltó la constancia y perseverancia en su trabajo, y aseguró que esta distinción significa que “vamos por buen camino”.
“Es una felicidad enorme y estoy muy agradecido. Ha sido un trabajo constante, de mucha perseverancia, de mucha precisión año tras año, con nuestros vinos, con nuestras bodegas, con nuestros viñedos. Entonces, recibir un reconocimiento de Tim Atkin para mí también significa una reafirmación de una senda, de un camino que vamos bien“, manifestó el enólogo que trabaja en Trivento hace 23 años.
En esta línea, destacó los tres pilares que llevaron al reconocimiento de una figura internacional: las uvas, la bodega y el equipo.

“Referido a las uvas, es poder tener el conocimiento absoluto de lo que sucede en cada pedazo de tierra, en virtud de entender esa interacción de ese viñedo con el suelo, con la altura, con un montón de factores que hacen que se desarrollen determinados tipos de uvas que te van a dar un vino con cierta característica. Y después, al conocer eso, poder cuidar lo que naturalmente sucede, para que en la bodega sea potenciado al máximo“, inició Di Césare.
“Con los equipos, aplicar el conocimiento a la enología; en la bodega, aplicarlo en el viñedo. Es un camino de muchos aciertos y de cometer muchos errores también. Creo que la base de la distinción es un entendimiento de los viñedos, aplicar un conocimiento en la bodega y buscar siempre poner en valor los lugares a través de nuestros vinos“, agregó.
Una nueva generación de enólogos
El hombre de 44 años expresó que se siente parte de la “nueva generación” de enólogos, que comenzó entre 20 y 25 años atrás, y que está marcada por un etapa del mundo del vino en el que predomina la emoción, los cambios y el dinamismo.
“Tiene que ver con haber empezado a descubrir y a escribir la historia del vino argentino en un momento en el que todas las bodegas salieron al mundo, donde empezamos a hacer cambios en nuestra viticultura, empezamos a hacer cambios en nuestra energía, empezamos a ser reconocidos a nivel internacional por la calidad de nuestros vinos“, contó.
Di Césare resaltó a Mendoza como un “lugar único” dentro del mundo del vino, con productos que responden a su origen, a vinos de montaña.
Lo que viene
A pesar de que el reconocimiento llegó tan solo unos días atrás, el enólogo del año ya se desafía para lo que viene y planteó que hay que seguir trabajando e indagando, siempre con el objetivo de superarse.
“Estos reconocimientos son muy lindos, nos acompañan a reafirmar la hacienda por donde estamos transitando, pero sin lugar a duda nos empuja mucho más a seguir trabajando. No hay que parar de trabajar, de seguir indagando, de seguir haciendo las cosas bien, de buscar la precisión, de buscar siempre superarnos. Esto sigue el mismo camino que nos llevó a este reconocimiento“, afirmó.

Pensando en los próximos pasos, mencionó que es importante estar atento a aquello que quiere el consumidor, que en el último tiempo se ha visto influenciado por la búsqueda de vinos “más francos, con un poco menos de madera y que expresen más la fruta del vino propiamente dicho. También productos más frescos, más livianos y más fáciles de tomar“, concluyó el director técnico enológico, quien además se confesó como un fanático de los vinos de Jerez, España.
La última creación de Di Césare
Trivento Golden Reserve Malbec D.O.C. 2022 es el nuevo vino de la bodega Trivento y el primero de la casa en sumarse a la Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) Luján de Cuyo.
El vino nace de un pequeño viñedo plantado en 1915, y expresa con fidelidad la esencia del Malbec mendocino. Ubicado a 980 metros sobre el nivel del mar, el viñedo de apenas 2,36 hectáreas tiene más de un siglo de historia. Allí, los suelos pedregosos, la amplitud térmica y el clima seco crean condiciones únicas para producir uvas de alta calidad.

Al frente del proyecto está Di Cesare, quien llevó adelante la elaboración con técnicas tradicionales: tras una vinificación clásica en piletas de concreto, 12 meses en barrica de roble francés y 12 meses de guarda en botella, Trivento Golden Reserve Malbec D.O.C. revela con claridad la pureza de la fruta característica de Luján de Cuyo.
“Trabajamos en viñas que tienen más de un siglo y que entregan uvas de pureza y frescura excepcionales. Es aquí donde el Malbec expresa su perfil más genuino, con identidad, equilibrio y profundidad”, destacó Di Cesare.
